viernes, 23 de agosto de 2013

Nicolas Chapeguire (a) Guardajumo.

Era un indio de nombre Nicolás Chapeguire, el cual nació el año de 1780, en la misión  Nuestra Señora de los Ángeles al sur de la ciudad de Calabozo. Guardajumo como se le conocía, empezó sus fechorías desde muchacho, era un conocido ratero del pueblo, y robaba todo cuanto podía, con el fin de vendérselo a otros muchachos de la localidad, actividad que les permitió a las autoridades hacerlo preso por sus acciones y reincidencias. Ya adulto, el año de 1800, formó junto con otros amigos, una banda de infernales ladrones, siendo su lema, "entrega todo lo que tienes o te mueres aquí mismo" lo cual hizo en varias oportunidades y buscado por las autoridades para ajusticiarlo. Mantenía a todos los comerciantes bajo terror. Fue apodado Guardajumo, por su habilidad para escapar de cualquier cerco policial, Llegando por esa habilidad que poseía, hacer creer una fábula y cuentos de caminos, que tenía pacto con el diablo para escapar y otras mas. En una oportunidad asaltó a dos comerciantes que mas adelante tendrían gran figuración en la Gesta independentista,  los mismos traían mercancías desde Puerto Guiria a Guárico. Ambos comerciantes eran Jacinto Lara y José Tomas Boves, en éste encuentro, murieron dos de los compinches de Guardajumo el fue herido y capturado. Fue llevado a juicio por todos sus crímenes y asaltos y fué enjuiciado a la pena capital el 24 de Mayo de 1802, fue colgado en la plaza de Calabozo y su cabeza fue colocada en una estaca para ser exhibida y que sirviera de escarmiento a otros ladrones y facinerosos que andaban en la misma onda. El poeta Gil P Parpacen, prepara un verso, donde el reo se declara arrepentido, y dice así...
                                                Luego que yo con mi vida
                                                Haya mi culpa pagado
                                                A Dios remito mi alma.
                                                Y a su tribunal sagrado

Primera y Segunda parte de: Ellos también se lo merecen ¿quienes?

 
Muchas veces pecamos de indiferentes o egoístas, al no querer reconocer que determinadas personas tienen o se han ganado a través de su comportamiento, trabajos u otras actividades, la suma del reconocimiento y admiración de su entorno, y que el mismo no se haga esperar, de igual forma la indiferencia o el olvido nos conduce algunas veces a ignorar u olvidar el protagonismo que estas personas han tenido, particularmente en los éxitos de algún semejante; digo yo, que el ser humano, por esa misma dinámica que nos caracteriza, la actividad diaria, los compromisos , llámense sociales, de trabajo u otros nos llevan de una u otra forma, a borrar el pasado, solo la consulta con la almohada, en el conticinio de la noche, es la que nos va trasladar a épocas ya pasadas, para algunos enterradas y olvidadas para siempre, ese es el ser humano. La depuración de los recuerdos es de alguna manera necesaria, pero nunca olvidar aquellos que una vez estuvieron con nosotros y en momentos difíciles nos ayudaron a superar las dificultades, siendo el espíritu de este articulo, recordar y reconocer las bondades que ciertas personas nos hicieron disfrutar cuando éramos Cadetes en periodo de formación, para hacernos hombres de bien, como Oficiales de la Aviación militar Venezolana.
Cuando nos paseamos por esa época dorada, como es la juventud, y formándonos como futuros oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana, en nuestra Alma Mater, es imposible olvidar algunos personajes, que sin ser militares, indirectamente nos ayudaron a obtener el preciado galardón de ser oficiales de tan noble y querida Fuerza, y me pregunto, ¿Quién puede olvidar a Anastasio Ramón Sanabria Laya (a) Ramoncito? Sería mezquino de nuestra parte negarle sus méritos como una persona que desde muy joven estuvo estrechamente ligado a la Aviación Militar, tanto es, que fue jubilado por muchos años de servicios, condecorado con la Meyer Baldó y a los dos meses estaba de vuelta en la Escuela, cumpliendo sus labores de mesonero, contemporáneo a el; el viejo Juan Graterol, otra figura emblemática del personal de la Escuela de Aviación Militar, que junto a el mencionado anteriormente, sirvió como mesonero a las ordenes del Benemérito.  La máxima representación de la gastronomía de nuestra Alma Mater, el Chef Pedro Achutegui, (mi papá adoptivo por ordenes del Brigadier Rafael Maestracci Guerra), con sus paellas al mejor estilo español y sus historia de la Guerra Civil Española, el Perico, un mesonero de quien no recuerdo su nombre, cuyo remoquete fue en honor al perico Quintero, nuestro compañero de promoción, ya que era su clon. Ajenos a la cocina, el Cabo Margarito, quien exigía a los Cadetes de primer año lo saludaran, al no lograr sus anhelos, se convirtió en ojos y oído del Comando de la Compañía, muchas salidas frustradas se las debemos a el; como es posible olvidar al gran Leopoldo Ramírez, lo llamábamos el Gerente General de la cantina de la Escuela, la cual funcionaba en el Casino de Cadetes, se caracterizaba este personaje por su bondad y ayuda a los nuevos de primer año, al extremo de abrir una línea de crédito a cada recluta, hasta que un día un nuevo de primer año, incursionó de madrugada al casino, y desapareció la libreta donde Leopoldo anotaba a sus acreedores, muchos fueron los esfumados que se fueron con la cabuya en la pata. También viene a mi mente el secretario de la Compañía de Cadetes, creo, su nombre era García Paso, buen pana, ayudaba en muchas oportunidades, que las notas disciplinarias no fueran a engrosar la lista de los arrestados, en el Departamento Académico, el buena gente, todo un caballero, Humberto Sánchez Colmenares, quien en sus labores era impecable y siempre orientaba a uno en los estudios y los datos de cual había sido el resultado en un examen presentado. Y mas allá de la parte académica, sobre todo durante las horas de educación física a las siete de la mañana, cuando hacia su entrada el exiguo personal civil que trabajaba en la Escuela, y menciono las primeras horas de la mañana, porque había una hermosa y despampanante mulata, muy antipática, de nombre Crisanta, quien trabajaba en la lavandería y la misma se encargaba de mantenernos la ropa lavada, almidonada y planchada para el sábado al mediodía, sobre todo los uniformes blanco, los cuales eran de kaki, aparte de esas labores que cumplía, nuestro personaje, esperábamos ansiosos, el paseo mañanero de su figura, desde la lavandería a la cocina, dentro de unos jeans bien ajustados la cual servía como un colirio a los ojos de los cadetes reclutas, recién ingresados, ¿Y que decir de Aurelia? Del mismo tenor de Crisanta, buena persona, defendía a los cadetes de primer año de los mas antiguos, sobre todo cuando estos querían apropiarse indebidamente de los uniformes de los noveles cadetes. Hubo dos personajes, los cuales no recuerdo sus nombres uno era el encargado de la bomba de agua y el otro el jefe de la lavandería, era el señor González, muy abnegado durante nuestros cuatro años de permanencia en la escuela, esta nunca se paralizó por fallas o falta de mantenimiento. Es posible y estoy seguro que olvide algunos, pero estos que acabo de nombrar, diría yo, fueron los que tuvieron mas y mayor contacto con nosotros durante nuestra formación militar; cierro esta pagina, expresándoles a todos ellos y ellas, nuestras mas sinceras gracias donde quiera que estén…¡LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.!
SEGUNDA ENTREGA.
 
En la primera entrega de éste articulo, hice mención de casi todo el personal civil, orgánicos de la FAV. que de una manera u otra, se involucraron positivamente e indirectamente en nuestra formación militar, no queriendo restarle méritos con esto, a aquellos oficiales, que sin ser aviadores y venido de sus fuerzas de origen, tuvieron una participación muy activa siendo pieza fundamental en nuestra formación militar como futuros oficiales de la Aviación Militar Venezolana. Se que en muchos casos no debe mencionarse el nombre de las personas, una por respeto a su sueño eterno o el sueño de la noche larga, otros para no herir susceptibilidades, pero en un articulo como este, hay que hacer un reconocimiento a su persona y tener que nombrarlos con sus nombres y apellido, incluyendo el cargo que desempeñaban, siempre con una misión, la formación de los imberbes reclutas , que en el futuro conformarían la Promoción Tte. Jesús Manuel Roa Moreno las que nos precedieron y las otras dos que tuvieron como misión, darle el abrazo de despedida a la Escuela de Aviación Militar, en la Avenida Bolívar Este, de la Ciudad Jardín de Maracay.
Me remontare al año de 1955, específicamente el 25 de Septiembre de ese año, día Domingo, acto de ingreso, a tan noble y querida institución, en ese momento histórico, se estaba plantando la semilla que mas adelante llegaría a ser una de las promociones mas emblemáticas de la Aviación Militar. Iniciare mi reconocimiento con el Oficial que era el Comandante de la Compañía de Cadetes, Capitán Conrado Palavicini Freites, quien no era un capitán cualquiera, tal como el se autodenominaba, Oficial de Infantería que fue enviado de su fuerza el ejercito, para que se desempeñara como oficial adscrito a la Fuerza Aérea, en funciones de Comandante de la Compañía de Cadetes, severo al extremo, con un alto concepto de su responsabilidad ante su Fuerza de origen y la Aviación militar, su misión pulir el carbón que conformábamos los nuevos reclutas, para hacer entrega de un producto bien acabado a la FAV. con trabajo y tesón de los oficiales que lo acompañaban para la difícil misión, la cual le habían asignado, un grupo de muchachos carentes de todo concepto de responsabilidad, motivado a la efervescencia de la juventud, el Capitán Palavicini, a pesar de no ser aviador, supo integrarse a la idiosincrasia de la Aviación Militar y en parte lograr su misión; Tte. Luís Ramos Ojeda, de la misma fuerza del anterior, terrestre, como los denominábamos, tenía como cargo, Segundo Comandante de la Compañía, era pequeño con lentes de carey, cuya estatura dio pies para que los reclutas lo llamáramos "Ramito", unos bigotes, que apenas las puntas de los mismos le llegaban a las comisuras de la boca, nunca lo vimos reír, muy serio y observador, cuando nos equivocábamos en algún movimiento de orden cerrado, de una forma muy pausada se acercaba y nos ordenaba el castigo que teníamos que cumplir, estableciendo con el, una ecuación, equivocación en los movimientos de orden cerrado igual a castigo físico, a pesar de eso, nunca le oímos algún grito destemplado, una mala acción o un acto de inmoralidad, con un cadete recluta, era una persona muy equilibrada emocionalmente y justo en sus sanciones, Teniente Ernesto Pulido Tamayo, era el Comandante del pelotón de Mando y Servicios, extremadamente severo, donde nosotros, como reclutas, cuando menos nos imaginábamos donde estaba, hacia acto de presencia, acostumbraba en la formación de lista y parte a las cinco de la mañana, colocarse detrás de los reflectores que instalados en la parte superior del patio de honor, y desde allí ir detectando los cadetes y reclutas que se estaban moviendo en formación, durante el parte o el toque de oración, se le tenía pavor por sus acciones, al menor error en formación, equivocación o una imperfección en un movimiento de orden cerrado, sabíamos a que atenernos, los sábados nuestra salida, dependía de la pulcritud del fusil, por lo general en sus revistas siempre había novedades lo cual ameritaba, la perdida de la salida o todo el sábado y domingo limpiando el armamento, estaba considerado como el oficial mas severo de la Compañía de Cadetes, sub.-teniente Luís Octavio Romero, Comandante del Segundo pelotón de fusileros de la Promoción Carlos Piar de la Academia Militar, los cadetes lo llamábamos el viejo Romero, (Llegó a ser Comandante General del Ejercito y fue profesor en la Facultad de Ingeniería en la Universidad Simón Bolívar) excelente oficial, severo al extremo, extremadamente justo, cuando imponía un castigo físico, se le cumplía sin murmurar, porque estábamos seguro que nos lo merecíamos, cuando amanecía de guardia, en la formación de la mañana, una vez que recibía el parte y tocaban el toque de oración, nos ordenaba, firmes, e inmediatamente la orden de: Salto sucesivos sobre la punta de los pies, a la vez nos informaba, que eso eran cinco minutos, para botar el ultimo vestigio de sueño que nos quedaba, su instrucción militar era pulcra y era motivo de provocación tenerlo como instructor de orden cerrado, , Teniente Luís Paz Orvaez, Comandante del Primer pelotón de fusileros, cumplía con sus deberes como oficial de planta, de vez en cuando una nota o una sanción física, no se daba mala vida, se integró al grupo de cadetes tanto antiguos como a los reclutas, prefería pasar sus horas en el Casino de Oficiales, trató de conformar un grupo gimnástico en la Escuela de Aviación Militar y fracasó por haberle hundido el techo al carro de un oficial instructor de vuelo, cuando trató de saltar por encima del automóvil y perder la sustentación, entró en perdida, fue catalogado como buena persona y alta pana; Sub-Teniente Juan Bautista Rosas Marcano, Comandante del Tercer pelotón de fusileros, del Arma de Blindados, una descomunal humanidad de hombre, que el solo hecho de quedarse viendo a uno, se entraba en pánico, muy humano pero severo al extremo, perdía la paciencia por cualquier cosa, que el considerara estaba mal hecha, a decir verdad, se le tenia mucho miedo y respeto, muy oriental y cuando era oficial de día, era seguro un trote alrededor del patio de ejercicios, antes de ir al comedor, entre nosotros, lo llamábamos a secas Rosas Marcano, su instrucción militar era un suplicio, para los lacios no así para aquellos que asimilaban la misma, desde un primer momento. Para los que éramos viciosos del cigarrillo, acostumbrábamos fumar fuera de las horas de casino, y por lo general en la azotea o el baño, si éramos descubierto por el Sub-teniente Rosas Marcano, después de la formación del mediodía para almorzar, se presentaba con una caja de cigarrillos Capitolio o Bandera Roja, una jarra de agua y nos hacia fumar toda la caja y luego bebernos toda el agua contenida en la jarra, por supuesto que con sus consabidas diez vueltas al patio (al trote); el Teniente Juvenal Pérez Viloria, asimilado, el eterno jefe de la enfermería, como persona excelente, de vez en cuando hacia guardia de oficial de día, lo cual era de nuestro agrado porque ni habían cadetes pagando castigo en el patio, ni habían arrestados, todos a la calle …de frente mar…que papaya; su asistente el Sargento asimilado de nombre Benjamín Pereira, (Gracias a mi compañero de promoción Juan de la Cruz Flores Blanco, quien me recordó el nombre del sub.-oficial) el cual lo llamábamos Sancho Panza, el acompañante de Don Quijote; el Sargento Bravo, quien era el administrador de la Escuela, y se daba el lujo de poseer el mejor automóvil de todo el personal orgánico de la EAM. Se comentaba entre los cadetes, que el Sargento, cuando salía fuera de la Guarnición se quitaba las dos barras de ST2 y las remplazaba por dos estrellas de Teniente y un ala de pecho de piloto, nunca se comprobó nada. Posteriormente el Capitán Conrado Palavicini Freites, fue remplazado por el Capitán Luís Alberto Padilla Castillo, poseedor de un inconfundible Buick color verde, se presentó con castigos demasiados severos, por ejemplo: si algún cadete se quedaba dormido en la guardia nocturna, dormía en el calabozo por el tiempo que durará los turnos de guardia , le nombraba guardia por cuarenta y cinco días con segundo y tercer turno, y si por mala suerte el cadete dormilón se quedaba nuevamente dormido, le duplicaba los días, hubo muchos cadetes que cumplieron con este castigo hasta por cuatro meses. Otro de los castigos predilecto del Capitán Ladilla como lo llamábamos, sobre todo con los faltones, los Sábados y Domingo plantón, al frente de la Escuela con uniforme de parada y el arma al hombro, muchas personas que pasaban al frente del Instituto se extrañaban de esa guardia que nunca habían visto. El Teniente Ernesto Pulido Tamayo, fue remplazado por el Teniente Simón Paredes Álamo, oficial de logística del ejercito, y bien gracias, tampoco se daba mala vida: el Teniente Luís Ramos Ojeda, fue relevado por otro oficial del ejercito de nombre Teniente Jesús Ríos Morillo, oficial de infantería, mas que excelente, un oficial con una alta, moral, severo cuando tenia que serlo, como instructor inigualable, fue muy querido por la promoción, posteriormente fueron relevados de los cargos el Teniente Diego Paz Orvaez y el Teniente Luís Octavio Romero, los cuales regresaron a su fuerza de origen, el Capitán Luís Alberto Padilla, fue relevado por otro Capitán del Ejercito de apellido Avendaño, no se dio a conocer porque fue muy efímera su estadía en la Escuela, si se recuerda que tenía una voz muy aterciopelada y casi no se le oía cuando comandaba la formación, este Capitán fue relevado por otro Capitán del ejercito, quien había permanecido el mayor tiempo de su vida militar en la aviación, su nombre Julio Cesar Moreno Huérfano, conocido por todos los aviadores de la época como "Tumulto", tenia su forma de ser, severo a la enésima potencia, muy ocurrente en sus actuaciones, y para el no existía el perdón o la excusa, soportándole todas sus atrocidades e inventivas, éramos tubos de ensayos, fue Comandante de Compañía, hasta el día que nos graduamos como oficiales de la Aviación Militar, para esa época ya había ascendido a Mayor; otro oficial fue el sub.-teniente Carlos Guevara Yegres, terrestre cien por ciento, como buen oficial del ejercito, muy severo, no se quedaba atrás en severidad, buen instructor pero algunas veces se excedía en sus ordenes, y así se desenvolvía la rutina y las actividades en la Escuela de Aviación Militar, sin olvidar a el Teniente Eduardo Monserrat Pérez era el administrador de la escuela y fue relevado por el Teniente Machado Luengo, sintiéndose el cambio por la desmejora de la comida; pero si hacemos un viraje de 180 grados, nos encontramos con otro grupo de oficiales en el Departamento de Operaciones de la Escuela de Aviación Militar, la misión de esta dependencia era completamente diferente a la narrada inicialmente, eran los oficiales pilotos que tenían como misión hacernos pilotos de la aviación militar, uno de ellos que es imposible olvidarlo un verdadero caballero del aire, el Capitán Edgar Jelambi Terán, era el Jefe de Operaciones, piloto de caza de primera línea, tenia un grupo de oficiales instructores como lo mas graneado de la aviación militar de la época, el Teniente Jorge Eduardo Saavedra, Rodrigo Pérez Pérez, Domingo Martínez, Luis Blanco, Clemente Lammerdof, Mauricio Black Basso, Peñaloza Arenas, Ramírez Roa, Raúl Paiva Paiva, Méndez Portillo y otros que se me escapan de la memoria, fueron los encargados de darnos la primera cucharada de el dulce sabor del vuelo, y presentarnos lo que era estar fuera de la superficie terrestre, también ellos compartieron con nosotros muchos sustos, otros con menos suerte y se fueron a otras dimensiones con sus alumnos; con todas las severidades y de vez en cuando un acto de inmoralidad, a las cuales fuimos sometidos por espacio de cuatro años; sin una pizca de rencor, les agradecemos a estos señores oficiales, estén donde estén, su aporte y preocupación a nuestra formación militar, eso nos templó el carácter, nos hicieron verdaderos oficiales, no blandengues como otros, dispuestos a cumplir cualquier misión por muy peligrosa que fuera, ya para terminar y cerrar ésta pagina de la historia de la Aviación Militar, no puedo olvidar y pasar por alto al Cabo Margarito, quien era el mensajero de la Compañía de Cadetes, adversado por los cadetes de primer año, porque el pretendía que se le rindieran honores y saludaran por sus jinetas de cabo, mas de una vez tuvo ciertos encontronazos con algunos cadetes, al final se convenció que los cadetes no eran sus subalternos, en vista que no pudo lograr su cometido, era el soplón de la Compañía y cuando veía a un cadete cometiendo una falta, el se encargaba de llevarla al comando, para la sanción de ley, de todas formas gracias cabo por hacernos vivir una nueva experiencia. Quiero manifestarles muy sinceramente, a todos los oficiales, Sub-oficiales y todo el personal militar que hacían vida orgánica en la Escuela de Aviación Militar, desde el reposo del retiro, un ramillete de gracias, mil gracias por habernos formados como oficiales de la Fuerza Aérea, y haber aportado su granito de arena, tanto en el aspecto militar como en el aire, y que Dios los bendiga a todos…LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 




 




 


 


 
 
 
 

miércoles, 21 de agosto de 2013

La inigualable Promoción de oficiales Teniente Jesús Manuel Roa Moreno de la Escuela de Aviación Militar 1959.


      No pretendo con el presente articulo, subestimar el resto de las promociones de aviadores, egresadas en toda su existencia, de nuestra Alma Mater, Escuela de Aviación Militar, porque de igual forma como nuestra promoción, fue adornada por una serie de virtudes, en muchos de sus integrante, también las otras disfrutaron de lo mismo pero en pequeña escala. Así, que durante el desarrollo del presente articulo, iré justificando, el por que la etiqueto como “La inigualable.” Empezaré por decir que nuestra promoción, tuvo un doble ingreso, para sentar plazas como Cadetes aviadores, uno en la Escuela Básica de las FAN y otro directo a la EAM, ya para el año de 1957, nos unimos en un solo grupo, blindando entre todos una indestructible hermandad y amistad, sucedió igual con la Promoción Teniente Ramón Sequéra Hernández año 1958, pero es necesario iniciar, como dicen, desde el principio.
     Venezuela para la época, sufría una crisis educacional, solo tres Universidades públicas existían en el país, la UCV, La ULA, y la LUZ,  la gran mayoría de jóvenes egresados de los liceos con el titulo de Bachiller, se les hacia cuesta arriba, inscribirse en tales Institutos de Educación Superior, era mas fácil hacer el ingreso a un Instituto Militar que andar corriendo aventuras para poder ser plaza de una universidad pública, aunado a esta oportunidad, las exigencias de ingreso era tercer año de bachillerato, y en dos años era bachiller en Física y Matemáticas, y dos años mas tarde se estaba graduando como Sub Teniente o Alférez de Navío. Todas estas facilidades y oportunidades, engolosinaron a los jóvenes de la época. Al comienzo de la década de los años cincuenta, el gobierno de turno, cuyas cabezas, eran oficiales militares, pertenecientes a diferentes Fuerzas, vieron la necesidad que existiera una cierta relación entre los oficiales egresados de la cuatro fuerzas, Ejercito, Marina, Aviación y Guardia Nacional, ya era una generalidad, que se egresaba de un instituto militar el mismo año y no se conocían de profesionales, fue, considero yo, una excelente idea, la inauguración de la  Escuela Básica de las FAN.
     A mediados del año de 1955, egresaron de los pocos Liceos que existían en el país un centenar de jóvenes con ansias de hacerse profesionales, prácticamente fueron el “Destacamento Precursor” de los que aun estábamos cursando el bachillerato, porque nos dimos cuenta lo difícil que era estudiar una Carrera Universitaria aunado a esta limitación, las vías de comunicación, las cuales eran de las época de los años veinte y treinta, y era extremadamente difícil, desplazarse de una ciudad a otra, sobre todo aquellos jóvenes que estaban viviendo en ciudades lejos de las principales ciudades universitarias, Caracas, Mérida y Maracaibo, con la problemática del alojamiento y manutención en general. Visualizando, como la mejor opción era un Instituto Militar de su preferencia, que de paso era un honor para cualquier familia, de cualquier nivel social, tener un hijo o un familiar en un Instituto Militar sentando plaza como Cadete, sin temor a equivocarme, de los jóvenes que habían cursado el tercer año de bachillerato, casi el 85% de ellos hacían petición a ingresar a un Instituto Militar, unos por vocación, otros por snobismo y otros tomarlo como un tubo de ensayo, a ver que salía, cuando culmino, el año escolar en julio de 1955.
     Hubo dos oportunidades de ingreso a la EAM. Uno que era el oficial y normal ya programado, ingresaron directamente a la Escuela Básica de las FAN. No se cual fue la razón, para que un mes después del ingreso a la Básica, hubo una apertura de ingreso a la EAM. Para el mes de septiembre, nos congregamos en la Escuela, un lote bastante numeroso de aspirante de los cuatro puntos cardinales del país, ahí empezamos a conocernos y a tratar de vencer el reto, que nos presentaban con cada prueba correspondiente al examen de admisión. Una vez vencido el escabroso camino de las pruebas, nos instruyeron retirarnos a nuestros hogares, y a pesar de estar en conocimiento de los resultados finales, de los aceptados y descartados, se nos recomendó estuviéramos pendiente del periódico, creo era el Universal, para buscar nuestro nombre en la lista, fecha y hora del ingreso definitivo a la EAM. También se nos instruyó para que nos presentáramos a la escuela, listo para ingresar, con cuatro días de antelación, ¿Para que? nunca obtuvimos la repuesta esperada.
     El 25 de septiembre de 1955, a las 10:00 Hs nos estábamos juramentando en el Patio de Honor, como aspirantes a cadetes de la Escuela de Aviación Militar. A partir de ese momento empezaron a crecer las raíces de ese frondoso árbol que se constituiría en la inigualable Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno, nos empezamos a conocer en profundidad, ya visualizábamos los grupos que en el futuro serían los de “compañeros y amigos” los que serian “compañeros” los “indiferentes” por ultimo y lamentable, “los miserables,” fuimos ganando terreno y empezamos a conocer cualidades y virtudes de muchos compañeros, gracias a los teatros improvisados durante los miércoles en la noche, pudimos darnos cuenta que cada región del país tenia un representante por sus cualidades y virtudes, podemos señalar en el centro del país, particularmente en el Estado Aragua, un compañero y amigo, que efectuó el ingreso con nosotros, o sea el mismo día, y a los tres días tuvo necesidad de ausentarse de la escuela, con un permiso otorgado por la Comandancia General de la Aviación, para representar al Estado Aragua, como integrante del equipo de Basket Ball, del cual era orgánico, su nombre Rafael Ramón Sandoval Parra, fue un piloto de caza por excelencia, (integrante del team acrobático jaguares, en aviones F-86F) pereció de Capitán tripulando un avión T-6. Aparte de todos los deportes, fue campeón nacional de Softball. Mencione los teatros improvisados los miércoles en la noche, Que a pesar de que los considerábamos como una verdadera aberración, nos permitió descubrir las excepcionales cualidades artísticas de muchos integrantes de la futura promoción.
     Con nuestro grupo, ingreso un muchacho de Caracas, hijo del Coronel Nieto Basto, Director de la EFOFAC y ya en la antesala de la caída del General Marcos Pérez Jiménez fue nombrado  comandante de la Policía uniformada de Caracas; este joven señalado, era un aspirante pasado de edad, a su ingreso contaba con 26 años, siendo el caso que algunos oficiales orgánicos de la Escuela, eran menor que el y el era de primer año, era buen amigo y colaborador, al final, fue tanto la presión por los cadetes antiguos, que se vio en la necesidad de solicitar la baja del instituto, hay que reconocer que este negro fornido (medio pantallero), era un excelente declamador y con voz de barítono, y en el corto tiempo que permaneció en la escuela, nos deleitó con sus poemas y canciones líricas, recuerdo una poesía que la declamaba con tanta pasión, que a muchos nos hacía aguar los ojos, porque el negro llegaba a lo mas profundo de nuestro ser, era “La Leyenda del Horcón” no recuerdo su nombre, porque siempre lo llamábamos como Nietos; hurgando en busca de los artistas de la promoción, seguimos con dos mas de Caracas, uno, otro negro fornido, excelente persona, buen amigo y al graduarse se desempeño como piloto de Bombardeo en aviones B-25, no podemos negar que era pantallero y pretencioso, pero eso no les restaba las virtudes que presentaba como cantante de música romántica, cada vez que había una presentación de los “nuevos” el negro era el primer participante, su nombre era un algo complicado, como, John Raymundo Mason Kelendon; llegó y murió de Coronel, tal vez muchos recuerden en una presentación de Mason, la dedicatoria con una canción picante, que le hizo a la esposa del Sub Director del Instituto, que nos costó una educación física cuando llegamos al dormitorio; otro representante de la zona capital, con iguales condiciones que el negro Mason, fue Freddy Quintero Linares, quien vocalizaba con una inigualable voz y su especialidad eran las canciones románticas, “Total” “Reloj” “Olvídame” “A la orilla del mar” de igual forma como deportista se destacó en el deporte de los caballeros, la esgrima, en la especialidad de espada. Llegó a el Grado de General de Brigada y se desempeño como piloto de transporte en aviones DC-3, C-123, Hércules C-130, actualmente hace vida en el calor de su hogar; otro exponente de la región capital, un dechado con la Bandolina, hábil maestro con ese instrumento, fue piloto de caza de los mejores, su falta de experiencia, lo condujeron a solicitar la baja de la FAV. Cuando ya empezaba a ver su cosecha, se retiro de Sub Teniente graduándose posteriormente como educador, su nombre Aldao Cousinne; aprovecho para rendir honores a su hijo, quien fue mi alumno, se graduó en la EAM y pereció en un accidente, piloteando un mirage 30, con el grado de Capitán. Haciendo un paréntesis de los integrantes de la promoción y sus cualidades, hagamos un breve repaso por la Venezuela de la década de los años cincuenta, en particular la parte deportiva, recordemos que para esa época, había mucho furor por la lucha libre, no esta demás recordar, para muchos ya olvidados, el grito altisonante de Don Pepe Pedroza, el cual nos indicaba cada vez que se iba a iniciar un combate de lucha libre en el desaparecido coso de  la parroquia San Juan de Caracas, aquellos personajes que los domingos en la noche nos deleitaban por TV. En la EAM. fuimos muchos los castigados por violentar las horas de silencio, penetrando tipo comando, a el casino de la otrora Escuela de Aviación Militar, ¿Te acuerdas Plutarco Elías? solo para presenciar un combate de lucha libre, entre Basil Batha contra el Gran Jacobo, quien no recuerda la apuesta de estos dos gladiadores, quien fuera perdedor, se dejaría raspar el pelo con el ganador o la barba, cuando perdió el Gran Jacobo con Basil Batha, el Dragón Chino contra el Santo, el Tigrito en contra del Gorila y así transcurrían las noches de los domingos en aquellas ciudades, donde llegaba la señal de televisora venezolana, el Enmascarado del Plata contra el Doctor Nelson, El año de 1954, el enmascarado de plata fue el perdedor, paso el tiempo y este luchador, hizo su ingreso a la EAM, integrante de nuestra promoción, logro su grado de Sub Teniente en la especialidad de administración, parece ser que se olvido del juramento militar que había prestado al momento de su graduación, y se fue por el camino errado, perdiendo los cuatro años que tuvo de formación militar, su nombre Esteban Rodríguez (a) El luchador.
     Creo no equivocarme al decir que estos personajes señalados anteriormente fueron los representantes de la zona capital, nos instalaremos en el llano a hurgar que nos depara la zona, tuvimos un excelente  guitarrista serenatero, pequeño de tamaño, pero gigante en el dominio de la guitarra, envidia de los jilgueros, con un bagaje cultural folklórico como ninguno, de igual forma como dominaba la guitarra también vocalizaba excepcionalmente. Era otro de nuestros compañeros que no podía faltar en las presentaciones de los miércoles nocturnos, natural de Valle la Pascua, región llanera  de recios cantadores, su nombre Antonio María Gómez Gonzáles, (a) El picho, se retiro de Coronel y es Licenciado en Relaciones Industriales de la UC. Con nosotros hizo su ingreso otro jovencito de apellido Pino, era otro artista fiel exponente de las regiones planas conocidas como los llanos, tengo entendido tocaba muy bien el arpa y antes de ingresar a la  Escuela fue integrante de un conjunto musical llanero, se fue de baja en segundo año y como decimos le perdismo el rastro, creo que era de Zaraza o Valle la Pascua.
     El oriente no se puede quedar sin un representante, nos encontramos con otro compañero de nombre Juan Eleazar Chacin, un excelente intérprete de melodías con una sinfonía o armónica, la llego a tocar con gran destreza que amenizaba nuestras reuniones de grupos, cuando nos encontrábamos fastidiados en la escuela, se gradúo como Abogado y se retiro de Teniente Coronel.
     Del oriente del país, efectuamos  un viraje de 180°, y nos enrumbamos hacia la capital del Estado Carabobo, de la Parroquia Candelaria, hizo su ingreso un compañero, muy humano, amigo entre los amigos con cualidades envidiables, en más de una oportunidad, tuvo que pararse en la tarima improvisada del teatro bufo, de los miércoles, de las noches de la EAM. La razón entregar a los presentes dos o tres canciones que las interpretaba muy bien. Muchos de nosotros recordaremos que el Valenciano, para cerrar su participación, lo hacía con una muy criolla, muy llanera intitulada “Rosario” nos referimos a Oswaldo Mujica Jiménez, llegó a Coronel, fue piloto de Helicópteros, y cumplió misiones en los TO cuando la época negra de Venezuela en la década de los sesenta. Antes de morir nos deleito con su canción predilecta “Rosario” cumplíamos cincuenta años de haber hecho nuestro ingreso a la EAM.
     No nos podíamos quedar anclados en Valencia y seguimos nuestro rumbo hacia el occidente del país, nos saludaban los crepúsculos larenses, “ah mundo Barquisimeto” “na guará”, no te llevo na, un honor aterrizar en la capital de la música, miren a quien encontramos a el Maestro normalista Elías Rodríguez Álvarez, (a) eliita. Otro de los nuestros, que todavía a estas alturas de la vida, esta grabando sus CD. Para deleite de las generaciones presentes y futuras, estoy seguro que Eliita, recuerda aquellas noches en Barquisimeto cuando entregaba serenatas a media noche y tenia que salir corriendo por el acecho de la Seguridad Nacional, y luego las entregas románticas que hacia en el coso bufo de la EAM.
     Eliita, no conforme con sus actuaciones artísticas ante sus compañeros de promoción, y otros grupos, los viernes en la noche incursionaba junto con su pana Demetrio Jiménez, para ablandar el corazón de una damita, amor de los dos, cuyo nombre era Paulita…
     Seguimos en la búsqueda de mas valores que se insertaron en nuestra promoción, los cuales estábamos mas que orgullosos, y en ésta oportunidad nos dirigimos a las bellas tierras de Barinas, “linda Barinas, tierra llanera, caminos de palma y sol” hacemos una parada obligatoria, para hurgar la vida de un muy querido compañero y amigo, llegamos a Barinitas, una población del pie de monte andino, donde nació y se creo nuestro insigne artista plástico, locutor y con grandes dotes de periodista, con una mente muy despierta que de la nada afloraba un chiste o un comentario sano y jocoso, inspirado en lo que dice la canción del paisaje barines, creaciones que lo catapultaron a incursionar en algunas galería de arte en Barinas y Guanare, logrando muy buenos comentarios. Ya Graduado como oficial de la FAV. Continua incursionando cada día mas, y logra un renombre internacional, en galerías de arte, de la bella Italia, España y otras, aquí en Venezuela, recorrió el país para exponer sus creaciones plasmada en el lienzo, lo que me voy permitir anexar una reflexión con relación a nuestro “Paco” “Los integrantes de esta inigualable promoción, le admiramos sinceramente y nos sentimos orgullosos de que Paco de quien formo las bases de nuestras actividades culturales y periodísticas sea nuestro compañero y amigo de la Promoción Tte. Jesús Manuel Roa Moreno”, su nombre de pila Francisco Rafael Torres Alvarado, murió de mayor, su especialidad Navegante Bombardero, dejándonos un verdadero legado, del cual todos los Roas nos sentimos y estamos orgullosos.
     Muy reservado, no le gusta la publicidad, pero en ésta oportunidad, voy a ser un chismoso, al descubrir las cualidades y virtudes que adornan y adornado a nuestro próximo compañero y amigo apreciado, después de haber estado en estas tierras del centro del país viviendo por espacio de cincuenta y ocho años, todavía le queda ese acento de uyuyui, que caracteriza a los de los montes y sierras andinas, fue un excelente estudiante en bachillerato y lo demostró como cadete de la EAM, alcanzando la jerarquía de Alférez Auxiliar, posteriormente fue galardonado por países extranjeros, por haber sido el primero de nuestra promoción. Su virtud, algo sorpresivo para muchos que es un poeta lírico, y si no ha publicado los poemas es tal vez por la prudencia que lo caracterizan, nunca ha hecho alarde de esas dotes con que fue privilegiado por la madre naturaleza, su nombre, Alfonso Zambrano Pérez, se retiro de Coronel, extrañándonos, que no fue considerado para portar los soles de general de la Promoción Roa Moreno.
     La Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno año 1959, fue la que vino a solucionar la carencia de pilotos militares, que sufría la FAV, al inyectar un numero bastante numeroso, de ochenta pilotos en las diferentes especialidades, caza, transporte, helicópteros etc. Y así fue en las diferentes áreas administrativas de la fuerza Aérea de la época.
     Hay algo interesante en nuestra promoción, que estoy seguro muchos no se han dado cuenta y si se han dado cuenta es porque no les dan importancia. Aparte de todas esas virtudes que adornan a la Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno, para el año de 1955 el gobierno de turno era un régimen dictatorial, de corte fascistoide y el año de 1959, cuando nos graduábamos como oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana, era la primera promoción de la era que se iniciaba en democracia, quiero aclarar que el año de 1958, el Presidente encargado era el Vice Almirante Wolfgang Larrazábal, y su posición como presidente era transitoria mientras se elegía el nuevo gobierno.
     Y ya para dar el puntillazo final, la Promoción de aviadores Teniente Jesús Manuel Roa Moreno del año 1959, hoy a los noventa y tres años de vida de la Fuerza Aérea, ha sido la mas numerosa de todas las promociones egresadas de la Escuela de Aviación Militar de Venezuela, lo cual me permite aseverar que pasaran muchas aguas debajo de los puentes, para que otra promoción nos iguale cualitativamente y cuantitativamente, el 8 de julio de 1959, recibíamos el sable como símbolo de mando, 113 oficiales, desgraciadamente no fuimos los 116 que teníamos programados, por la partida de tres compañeros ya de alfereces, el primero Alférez Néstor Segundo Covarrubias Duran. Pereció en un avión T-6 al momento del aterrizaje en la tarde del 11 de septiembre de 1958, ese día cumplía 21 años. El segundo compañero que partió, fue el Alférez Ibsen Armando Briceño Briceño, no murió, manteniendo los controles de un avión, como el lo hubiera deseado, sino por una emboscada de la Dama de la Guadaña, armada con una enfermedad que le arrebató la vida en pocos días, un día de diciembre de 1958. Ya, en los albores de la promoción, a solo 8 días para alzarnos con las estrellas de Sub teniente, recibíamos otro zarpazo con la infausta partida de nuestro “coquimingo”, Alférez Juan José Inojosa Lamas, pereció en un accidente de transito cuando iba rumbo a su tierra natal en Puerto Cabello, el 28 de junio de 1959. Esa fue la cuota que cancelamos a la Dama de la guadaña por los cuatro años que permanecimos en nuestra querida Escuela de aviación Militar.
     Espero que todos aquellos que lean el presente escrito, me hagan llegar sus comentarios, negativos o positivos, si tengo o no razón en decir y mantener que nuestra promoción es la inigualable, de la Fuerza Aérea Venezolana, desde el año 1920 hasta el presente día, con cuatro años de formación, sin que ninguna otra se hubiera fusionado a la nuestra como ha sucedido en otras oportunidades, y como dicen en los pueblos, para mi ustedes tendrán la razón, pero de todas formas van presos…LA FORTUNA AYUDA A LOS A AUDACES…          
 

El velorio del pana Crisanto+


                                          “…Padre nuestro que estas en los cielos…”

                                         Es lo que se oye en la sala del rancho.

                                         Flores en la urna con respeto y celo

                                         Unos están llorando y otros se van en llanto.

 

                                         ¡Se murió Crisanto!…esposo abnegado

                                         Grita la viudita a la rezandera

                                         No nos quedo nada y había trabajado

                                         Hoy estoy más pobre y en la peladera.

 

                                         Diligente sale…de allá  la cocina

                                         Repartiendo pan, café y chocolate.

                                         Una muchachita llamada Josefina

                                         Obsequio de velorio que es muy importante.

 

                                         Las velas que adornan al muerto Crisanto.

                                         Están mas triste que to...’ los dolientes.

                                        A pesar del lloro y también el llanto.

                                        El rancho se llena mucho más de gente.

 

                                       Bajo el tamarindo un grupo de personas.

                                       Unos cuentan chistes y otras historias.

                                       Cuatro perros juegan haciendo maromas.

                                       ¡Por Dios¡ …Que Crisanto se vaya a la gloria.

 

                                       Todas las señoras usan trajes negros.

                                       Unas usan velos, otras usan guantes

                                       Otras están normales sin mucho recelo

                                       Llegan los curiosos y pasan adelante.

 

                                      La sala del rancho se hace más pequeña.

                                      El olor a vela sale de la esperma.

                                      Invade el ambiente como una reseña.

                                      Calor sofocante que a cualquiera enferma.

 

                                      “…Crisanto querido, te vas y me dejas.

                                      Gritaba la viuda en su gran dolor.

                                      Todos los presentes fruncían las cejas

                                      Otros se acercaban con un gran amor.
 
 
                                      La viuda llorosa no hay quien la consuele.
                                     
                                      Haciendo que todos lloren por Crisanto.
 
                                      Corazón partido siente que le duele.
 
                                      Invoca a los santos con rezos a Crisanto.
 
 
                                      Llego el momento de enterrar a Crisanto.
 
                                      Se llevan la urna con gran rapidez.
            
                                      Todos los dolientes se ahogan en llanto.
 
                                      Los niños observan con gran candidez.
 
 
                                      Por un rinconcito está un impío.
 
                                      Haciéndose el bolsa simulando a Judas.
 
                                      Sus imágenes sucias corren como un rio.
 
                                      Metiéndole el ojo a la joven viuda.
 
 
                                      Otros forman una gran tertulia.
 
                                      En conversaciones mas o menos amena.
 
                                      Se acerca el impío...imitando a Judas.
 
                                      Diciéndole a otros...la Viuda está buena.
 
 
                                      Esta es la historia de un velorio de pueblo.
 
                                      Están los curiosos también los dolientes.
 
                                      Sentados en sillas y otros en el suelo.
 
                                      Esto siempre pasa con toda la gente.
 
 
 
 
NOTA: El presente poema es creación propia, teniendo que ver el mismo con un velorio de pueblo , al cual asistí y esto fue lo que se vivió. Si son conocedores de la rima, se podrán dar cuenta, que la primera estrofa en todos los versos, rima con la tercera y la segunda rima con la última... 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

                                  

 

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Los quince años de Petra Consuelo...

Hoy es día de fiesta caída del cielo.
El rancho se adorna con bellas guirnaldas.
Colocan bombillos de los nuevecitos
Para los quince años de Petra Consuelo
 
Arreglan las sillas y también las mesas
Arreglos florales sobre los manteles.
Colocan la torta sobre una mesita
Se ve muy sabrosa y es de pura fresas.
 
¿Dónde están las velas?... Pregunta Carmelo.
En una  gaveta de la peinadora.
Contesta la vieja con rollos en el  pelo.
Ten mucho cuidado no caigan al suelo.
 
Anda báñate niña… que ya se hace tarde.
Consuelito mija, van a ser las seis.
Nos dejas agua en el perolón.
Que nos sale baño, a mí y a tu padre.
 
 Doña Gumersinda se mete la pinta.
También Don Carmelo con tremendo traje.
Llegan invitados para el baile del vals.
Están muy nerviosos y sudando tinta.
 
Vistiendo un  vestido  de puro organdí.
La niña que cumple bellos quince años.
Se nota un adorno en su cabellera
Un tocado de plumas como un colibrí
 
La música que suena es primaveral.
Sale Consuelito al centro de la sala.
Se instala ahí mismo  su padre Carmelo.
 
Invita a su hija a    bailar el vals.
 
Le dan al conjunto una tanda de ron.
El dueño del conjunto viene de la costa.
Conjunto que suena en toda la comarca.
Es muy conocido como el Cimarrón.
 
  
 
 
 
 
 
Todo el mundo baila al compás del son
Empezó la fiesta y a gozar un puyero.
Muevan esqueleto, y así se rebajan
Con la música del gran Cimarrón.
 
 Hay preocupación en la sala del rancho.
Por tres malandrines que andan merodeando.
Los enfrentan algunos… de allí los presentes.
A fin de evitar un gran zafarrancho.
 
Se fueron corriendo por la carretera.
Todos disfrutaban de los quince años.
Apagar las velas y a cortar la torta.
Acérquense todos…pero a la carrera.
 
Son muchas tarjetas y también regalos.
Los abre en el momento de cortar la torta.
Deja para mas tarde…le dice la madre.
Y pide un deseo de algo soñado.
 
Ya es de madrugada, en todo el barrio.
Se oye un estruendo que casi infarta.
Son los malandrines que se regresaron.
Lanzando a la sala un gran tumba rancho.
Con una escopeta sale don Carmelo.
A poner en orden los tres malandrines.
Cuando ellos lo ven que se encuentra armado.
Perdone Carmelo…que eso era jugando.
Así transcurrió, la fiesta de Consuelo.
Gozando un puyero en sus quince años.
Vasos y papeles, pedazos de torta.
Así le quedo ese escenario, limpieza exigida para  todo el suelo.
El viejo Carmelo, pasando el ratón.
Le dice a su vieja que el gozo un bolón.
Jarte aguardiente y comí de todo.
Pero de la fiesta me quede cagon.
 
 
 
 
Cuatro borrachitos duermen en el suelo.
Con tremenda pea que todo lo afean.
Carmelo, mijito pon ahí el orden.
Mira que es la fiesta de tu negra bella
Esa que esta ahí, llamada Consuelo.
 
Hay cuatro invitados con unos pañuelos.
Montan cacería a los mesoneros.
Bebidas que pasan son ellos los dueños.
Hay pasa palos que son bien sabrosos.
Pero sus predilectos son to...’ los Tequeños. 
 
 Amigo de la casa,  quien es muy circunspecto
Toma el aguardiente como beber agua
No pudo esperar el corte de torta. Por que ahí esta… durmiendo la pea
En un colchoncito que se llama suelo.
 
Esta bien temprano y abunda el borracho.
Docenas de ellos están en la puerta.
¿Qué estará pasando? Que todos se ríen.
Se asoma consuelo con amigas de ella.
Es un invitado ya pasado de palo
Acostado en el suelo y  lo que le queda es estar vomitando.
 
Sigue Consuelito allá fuera hurgando.
Cual es su sorpresa, de lo que encontró.
Un borracho de esos con tremenda pea.
En la pata de un palo… que se estaba miando…
 
Se jodio esa fiesta, gritaba un sayón.
No hay aguardiente ni tampoco ron.
Tomaremos miaos para la emoción
Y poder bailar cualquier de los son
 
Esa es otra vaina el de ese conjunto.
No ponen merengues sino puras baladas.
Mejor prendo un radio, con bastante música.
Porque ese conjunto es una cagada.
 
 
 
 
  Que fiesta tan buena. Dice Consuelito.
  Goce un puyero.
  Bailé a mis amigos.
  También a mis hermanos.
   Será inolvidable.
   Las gracias a todos.
   Pero más a mis padres.
 
   Mañana amanezco trabajando duro.
   Recogiendo todos esos tarantantines.
   Lo malo y lo lindo.
   Pero fiesta al fin.
   Amanecidos aquí, amanecidos allá.
   Durmiendo la mona.
   En la pata del palo.
   De aquel tamarindo.
 
   En la sala del rancho.
   Duerme a toda sus anchas.
   Un amigo nuestro.
   Que se llama Pancho.
   Vasos por aquí, Vasos por allá.
   Luego se presenta Doña Gumersinda.
   Boten los desechos.
   Pásenme,  la escoba y también la pala.
 
   Haciendo un recuento.
   De tremenda fiesta.
   Yo no tengo quejas dice Consuelito.
   Pequeño tropiezo a la media noche.
   Con cuatro malandros.
   Que no los invitaron.
   Lanzaron al techo un gran tumba.
   Rancho…
   No paso de ahí todo se calmó.
   Al ver a mi papa que los asustó
   Seguimos la fiesta y…
   Doy gracias a Dios.