domingo, 25 de agosto de 2013

HISTORIA DE AVIADORES MILITARES SEGUNDA ENTREGA.


 La sala disciplinaria de la Escuela de Aviación Militar…

 Como lo había mencionado en otras oportunidades, la otrora Escuela de Aviación Militar, la que se yergue airosa en la Avenida Bolívar este de La ciudad Jardín de Maracay, ciudad que sin haber nacido en ella se es maracayero de corazón, porque allí esta la Institución que nos dio una profesión, nuestra Alma Mater, y fuimos recibidos como maracayeros al egresar de este querido instituto, son muchos los aviadores que vinieron de tierras lejanas, de los cuatro puntos cardinales del país y hoy día hacen vida en la ciudad como un maracayero mas, se puede estar en su terruño, ciudad, pueblo o caserío natal, pero siempre con la mente y el corazón en Maracay, diría yo, que todos aquellos que hemos estudiado trabajado y servido en esa bella ciudad, somos maracayeros de alma y corazón; apartando la parte melancólica y de nostalgia, vamos a centrarnos en lo que atañe el presente articulo, tengo entendido que el 10 de Diciembre de 1948, hubo la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, hoy día conocidos como los Derechos Humanos y establecidos en todas las Constituciones de los países civilizados del mundo, al comienzo, de la puesta en vigencia de tan importante alcance, eran muy pocos los países que le daban la importancia que se merecen, y se hacia lo que se daba la gana con las personas, hoy día es diferente porque existen tribunales y organizaciones que están pendientes que los Derechos de los ciudadanos deben respetarse y no ser violados por ninguna autoridad, este comentario viene a colación porque cuando éramos cadetes de la Escuela de Aviación Militar, existía dentro sus instalaciones o edificación un pequeño local de unos 80 metros cuadrados, llamado sala disciplinarias, el cual lo conformaba en si, unas pequeñas celdas, que eran diminutos calabozos, con su reja y un candado, al mejor estilo de las mas férreas dictaduras, el cual servia para encerrar o pernocta de los cadetes que habían cometido una falta grave, o el antojo por parte del oficial que para el momento se encontraba de Oficial de día o Jefe de los Servicios, era normal, que el Oficial de Guardia ordenara al mejor estilo gomero lo siguiente: Brigadier, meta ese nuevo desnudo al calabozo, los mas faltones eran encerrados en los diminutos calabocitos, y los menos faltones se quedaban fuera de ellos que era en realidad la sala disciplinaria, de todas formas se dormía en el suelo, el  cadete se presentaba a la formación de lista y parte a las nueve de la noche uniformado de campaña y una cobija, allí esperaba que el primer turno de ronda lo condujera al calabozo, por lo general iba en formación y al salto de la rana, una vez en el sitio, al libre albedrío del cadete de ronda le designaba, si iba a dormir en un calabozo o lo dejaba afuera, pero era de terror cuando se iba a cumplir el castigo solo por lo tenebroso y los comentarios que se oían de muertos y aparecidos en el sitio, como un ahorcado, un alférez pidiendo parte y todo lo que se imaginaba la mente humana, es verdad que estar solo en esa sala disciplinaria completamente solo, era mas que castigo, lo cual era aprovechado por el ronda del instituto, para enviarle sus saludos al enigma de turno, a las cinco de la mañana con el toque de diana, el cuarto turno de ronda abría el calabozo y enviaba a los castigados al baño hacerse el aseo personal y lo demás era rutina, hoy día no se pueden imponer ninguno  de esos castigo, porque existen los Derechos Humanos y cualquiera persona que considere que sus derechos están siendo violados, puede acudir a un Fiscal del Ministerio Público invocando la inviolabilidad a sus derechos, en estos casos no tienen cabida el Fuero Militar, diría yo, cuando en mis tiempos que saboree lo que era estar durmiendo en el suelo del calabozo y mas con lo que mencioné anteriormente con las historia de ultratumba que de ese sitio se comentaban, sino pregúntenle algún compañero que sufrió los rigores fantasmales en ese sitio, me atrevería a decir que no era tanto la dureza del suelo para dormir, ni los zancudos que hacían su agosto con nuestra humanidad, sino el temor de conseguirnos con un enigma u oír, algún lloro o gemido, dentro del sitio, del cual tanto se comentaba, en conclusión hay que estar concientes que las sociedades tienen que progresar y estar a la par de las sociedades modernas…LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 

Éramos muy lacios…

 

     Me voy a permitir remontarme a cincuenta y dos años pasados, cuando por voluntad propia decidimos ingresar a la Escuela de Aviación Militar, la cual estaba situada y operaba en la otrora bella y apacible ciudad jardín o sea Maracay, el ser cadete de la EAM era algo emblemático, porque los cadetes eran un motivo de atracción y admiración de los maracayeros y de todo foráneo que viniese a la ciudad Jardín, sus limites eran por el este la Urbanización la Barraca y por el oeste dos cuadras antes de llegar al Hotel El Tiuna, bien, las calles importantes eran la calle Bolívar, Miranda y Páez, a la vez existían zonas las cuales estaban restringidas para los cadetes,  entre ellas Santa Rosa, El Castaño etc. Restricciones que eran violadas por los mas osados de la Escuela, así como el no permitir abandonar la ciudad cuando se salía de paseo, ya que esos eran los limites de la Guarnición, Cadetes al fin, el ingenio afloraba para escaparse a Valencia o Caracas.

Lo anteriormente narrado no viene al caso con lo que se va a reseñar en el presente articulo; cuando hicimos nuestro ingreso a la EAM, al día siguiente, nos llevaron al frente del depósito de prendas militares, para hacernos entrega de la fornitura, cantimplora, un uniforme de campaña,  el casco de acero y el de fibra, un compañero nuestro, hoy día desaparecido, le fue entregado el equipo señalado y su respectivo casco de acero, al colocarse el casco se dio cuenta que le quedaba como una ponchera de flojo, no sabía que el complemento era el casco de fibra, y empezó a solicitar permiso para hablar con el oficial que estaba entregando las prendas, lo hacía en estos términos: Mi Subteniente permiso pa’ hablá con ute, esto lo repitió como tres o cuatro veces, al no recibir repuesta, gritaba a todo pulmón, Mi sub-Teniente permiso pa hablá con mi Teniente :  Mi brigadier permiso pa hablá con mi Teniente o cualquiera de los dos, a todas esa el Sub- Teniente, que era una descomunal humanidad, se le acercó y le dijo, ¿Cuál es la novedad? mire el casco me queda muy flojo, el oficial se le quedó viendo y le dijo póngaselo, en la medida que iban pasando los segundos el oficial iba apretando el puño, una vez que se puso el casco, levanto el puño y se lo martillo varias veces sobre el casco, al día siguiente veíamos al pobre lacio con una torre de seis cascos en formación y varios chichones en la cabeza.. LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES…

Ejemplo de la propia convicción…Ni tan calvo ni con dos pelucas…

 Cuando ingresamos a un Instituto militar, las primeras lecciones que se reciben por parte de los cadetes mas antiguo y también por los oficiales de planta a través de conferencias, una serie de valores como la moral, la honradez, la responsabilidad, la lealtad, el desinterés, y una muy importante, la verdad, ya que la misma es el fundamento de la moral, estos valores deben acompañarnos a todo lo ancho y largo de nuestra actividad, bien sea en el periodo preparatorio, posteriormente en el curso regular y después de graduados como oficial, valores y principios militares que aun después del pase a retiro nos siguen acompañando, y que nos van a servir para que en la vida civil seamos mejores ciudadanos y deslastrarnos de todo lo militar, debemos estar conciente que estamos entrando en el mundo civil, y como nuevos actores debemos ajustarnos al comportamiento de la ciudadanía en general, la vida militar es una pagina que ya se pasó y entramos en un mundo nuevo y desconocido por aquellos que portaron un uniforme y se movían dentro de un fuero cerrado, como es el militar, esos valores y principios militares nos lo internalizan de tal manera que llegan a tomar cuerpo en cualquier persona y empiezan a rallar en las exageraciones, los valores son, como decía un estudioso de ellos, el semáforo del hombre, que nos indica cuando debemos detenernos y cuando debemos avanzar, pero una cosa es que los tengamos presente en todas las acciones de nuestra vida privada y profesional y otra es demostrar que tenemos valores y principios para lograr alguna ventaja sobre las demás personas, la presente narración acaeció una noche en la Escuela de Aviación Militar siendo cadetes de primer año aun con la categoría de reclutas; el dormitorio numero dos estaba bajo el comando del Primer Brigadier, Hipólito Antonio Otamendi Terán, el mencionado clase, tuvo necesidad de ir al baño antes de acostarse a dormir, antes de entrar al baño escucho que castigaban a un cadete se detuvo a solo oír, y oyó que decían: “maldito nuevo salto del paracaídas cuatro tiempo para veinte movimientos” …”salto de la rana…comenzar”…”sobre la espalda en posición, ejercicio de remar cuatro tiempo para veinte movimiento” “firme nuevo…Lacra” …”pegue la mano bien, saque pecho meta la barriga”…pero si lo confundió cuando oyó que el nuevo contestaba a cada orden impartida  …entendido mi Primer Brigadier…Esta respuesta por parte del cadete recluta el cual estaba siendo castigado, lo confundió, porque el único primer brigadier era el, no le quedó otro recurso que penetrar al baño y tratar de poner orden y conocer el superior que castigaba a el subalterno y que estaba sufriendo la tortura, cual no sería la sorpresa del Primer Brigadier, cuando vio solo el cadete recluta, pero no vio al superior que imponía el castigo, a todas esta le preguntó “¿Qué hace aquí nuevo? Y el nuevo le contestó imponiéndome un castigo en su nombre mi Primer Brigadier... ¿En mi nombre? ¿Por que en mi nombre? La repuesta del recluta fue: …porque he faltado mi Primer Brigadier…si ¿y cual es la falta cometida?...Bueno mi Primer Brigadier, que he murmurado mentalmente de UD, y le he deseado muchas cosas malas...Entre ellas le he recordado a su mamá…El clase lo que le quedó fue decirle...Mire nuevo ¿Ud. es loco o que?…váyase a dormir y se me presenta en el casino al mediodía.” El cadete protagonista de esta exagerada propia convicción fue Juan Eleazar Chacin, quien por propia convicción se retiro al dormitorio al salto de la rana, a partir de ese momento empezó a conocerse con el remoquete del loco ChacínLA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 

Stripper de Sub Oficiales.

Dice el dicho popular “que de donde menos se espera brinca la liebre” se refiere el mencionado dicho, que las personas nunca esperan imprevistos, ni algo insólito, menos adversidades, pero siempre suceden eventos que sorprenden a las personas, esto es parte de la vida cuotidiana y todos los días nos encontramos con sorpresas, unas agradables otras desagradables, pero al fin son las que nos motivan a seguir cada día con mas ganas de luchar y no vencernos, algunas de estas sorpresas son risibles y que van a ocupar un espacio en la mente del actor, las cuales siempre serán recordadas y que en muchas oportunidades deben ser compartidas con los actores o semejantes que nos rodean o hacen vida común con nosotros, tal vez el titulo de este articulo llame la atención a muchos, pero al ir desgranando la presente narración  muchos de aquellos que lo lean, recordaran que ellos fueron parte de ese elenco y seguro estoy, les causará la motivación del recuerdo y la risa obligada,  muchas personas consideran que la vida militar es una vida llena de privaciones, vagancia que los militares no hacen nada, van al trabajo hablar pistoladas y esperar la hora de salida para retirarse a sus hogares a seguir hablando pistoladas, no existe un control por parte de los superiores, argumentos e ideas que no son verdad, si fuera así no se tendría el nivel que se ha alcanzado en la Institución militar, continuando con el tema que nos atañe y como una anécdota la cual pertenece al Grupo de Bombardeo Nº 13, me voy a permitir contarla respetando la memoria de aquellos que una vez estuvieron con nosotros y hoy viven solo en el recuerdo de los que fuimos sus amigos y conocidos; se estilaba en la otrora Fuerza Aérea Venezolana, efectuar al comienzo de las actividades diarias, una formación de lista y parte a las 07:30 de la mañana, en ella se recogían todas las novedades y los Oficiales y Sub-oficiales ausente por cualquier razón; siendo Teniente, Comandante encargado del Escuadrón de Mantenimiento del Grupo 13, una mañana cualquiera recibí el parte de la Unidad, cuando me disponía a retirar el personal a sus labores diarias, el MT1 Primitivo Arévalo Silva +, me solicitó permiso para formar a los Sargentos de tercera a primera, porque tenía necesidad de comprobar algo que le habían comentado, le concedí el permiso y subí a mi comando, al poco rato llegó el MT1 Jáuregui y me dijo, “mi Teniente vengase conmigo para que presencie esto”, me fui hasta la baranda del primer piso donde se podía observar toda el área del hangar, cual no sería mi sorpresa que al ver hacia la pista todos los Sargentos estaban firmes y con los pantalones  a la altura de los tobillos, solo cubiertos con la ropa interior, el maestro también estaba en la misma situación y formándole un samplegorio a los subalternos, desde la baranda, le pregunte que sucedía y por que el personal estaba en esas condiciones y el maestro, muy coriano, que era medio atravesado, me respondió de la siguiente manera, “mi Teniente, he tenido información de que hay sargentos que duran hasta quince días con un solo interior puesto, no se los cambian, son muy cochinos, y estoy pasando revista para constatar el chisme   y para que a mí no me cataloguen igual que a ellos, les estoy mostrando que yo si me cambio los interiores” no me quedó otro recurso que retirarme a mi comando con el MT1 Jáuregui a comentar y reírnos de las ocurrencias del Maestro Arévalo Silva+….LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES

 

 
Calicanto y el Hipódromo

 En artículos anteriores, he mencionado las recomendaciones que nuestros instructores de tierra, permanentemente, nos indicaban como debería ser el comportamiento de los cadetes de la Escuela de Aviación Militar, tanto en la calle cuando estábamos de paseo como en el recinto de nuestra Alma Mater, eran indicaciones e instrucciones que acatábamos al pie de la letra, entre aquellas indicaciones que a la larga se convertirían en lavado de cerebro con relación a las personas del mundo civil, existían instructores que nos indicaban todo lo referente a nuestro comportamiento militar, nuestra forma de actuar y todas aquellas cosas negativas que podían dejar en entredicho el comportamiento y la formación que dentro de la escuela estábamos recibiendo, era el prestigio y la calidad de los oficiales de planta de la EAM. Había que evitar se fugaran comentarios negativos hacia el personal de oficiales del instituto, entre esas recomendaciones podría mencionar algunas, nuestro porte marcial en las calles, estar pendiente de nuestros superiores en la calle para presentarle nuestro saludo militar, surgían muchas preguntas por Ej. Si era obligatorio saludar a un Sub-oficial con el grado de maestro, nos indicaban que solo un saludo de cortesía era suficiente, sin giro de vista, acompañado de buenos días o buenas tardes maestro, era todo lo que podíamos hacer,  deberíamos visitar sitios que estuvieran a la altura de lo que éramos, buenos restaurantes, fuentes de soda de primera y acatar la orden de no ir a las zonas de tolerancias, en la otrora ciudad jardín, dos zonas de muy bajo prestigio, El Castaño y Santa Rosa Sur, ya que en esos sitios se encontraban bares de muy baja calaña  y de muy baja reputación, en relación al saludo militar en la calle, nos insistían que en ningún sitio fuera de la escuela se daba la media vuelta, que se saludaba y se pedía permiso para continuar y una vez concedido el permiso para retirarnos, dábamos un paso atrás y regresábamos a nuestro sitio, otros oficiales mas prusianos, insertaban en sus recomendaciones algunas como; el cadete de la Escuela de Aviación militar, debe ser pretencioso, tener novias bonitas y no codearse con todo el mundo, no andar con civiles ni algo que se parezca, esas eran ciertas recomendaciones por aquellos oficiales que nos veían como personas venidas de otro mundo y en muchos casos hubo cadetes que pusieron en practica estas últimas recomendaciones; bien, ¿a que viene el caso de recordar estas instrucciones? A una anécdota que aconteció durante la salida sabatina de paseo, en la otrora ciudad jardín, resulta ser que a la Escuela, por lo general los viernes, no todos, se permitían las visitas de familiares, amigos y amigas, un compañero de promoción, conoció una damita en esas visitas y ambos se flecharon, pero el problema que se presentaba, era que la chama aviadora, vivía en una de las zonas restringidas para los cadetes, en vista del gran amor que ambos sentían, el cual era reciproco, el cadete llegó a un acuerdo con la aviadorcita para visitarla, pero que no lo comentara con nadie, a cuyo acuerdo llegaron sin ningún problema, habitaba  en una zona al sur de Maracay, cuyas calles eran de tierra y mucho fango cuando llovía, y el sitio era conocido como el Hipódromo, aunque no era un sitio de tolerancia, era muy humilde bastante abandonado por las autoridades del momento, pero como existían estos sitios abandonados, también existían otras de calles pavimentadas, limpias y bien mantenidas, una urbanización emblemática, la de Calicanto, crema y nata de Maracay. Retomando el tema de la odisea de nuestro compañero, un sábado como de costumbre la salida se programó para las dos de la tarde, uniforme blanco para los de salida rutinaria y azul para los que iban a pernoctar, nuestro galán, salio bien perfumado con Jean Marie Farina, única colonia al alcance de los cadetes (quince bolívares) después de una visita a la Laguna seca en La Calle Miranda, llegó a la Calle Mariño seleccionando rumbo sur franco hacia la comunidad del Hipódromo, para no llamarlo barrio,  paso frente a la Floristería Mariño, el cementerio de la Primavera y al final la Cripta donde reposan los restos del General Juan Vicente Gómez, el corazón le palpitaba de emoción, reencontrarse con su aviadorcita, después de esta navegación avistó la pista de aterrizaje de su amada, respiro hondo, e inició un planeo a fin de lograr un aterrizaje perfecto, y así lo hizo, su figura contrastaba con el lugar que estaba recorriendo, al fin, un aterrizaje feliz, su copilota lo esperaba con gran ansiedad, hablaron de todo hasta del matrimonio que efectuarían una vez que se graduara, o sea dentro de cuatro años, sin darse cuenta, les fueron pasando las horas y al ver el reloj, este marcaba  las 21:30 horas, procedió a despedirse de su gran amor y de su futura suegra, salió a la calle y no se había dado cuenta que había llovido algo, y las calles se habían formado pequeños charcos de agua, inició su regreso a  la Escuela, y su futura compañera lo acompañaba en su mente pensando en el día siguiente, llegó a la Alma Mater, sin darse cuenta que los zapatos blancos, ya no eran blanco, sino amarillo con marrón, un compañero, cuya característica era la ironía, le pregunto, haciéndose el ingenuo,…Mira fulano, una pregunta ¿Tu vienes de la urbanización Calicanto?, seguro de visitar a tu novia, porque se te nota en la pulcritud de tus zapatos, si fuera en un barrio se te hubieran ensuciado o llenado de barro… resulta ser que una vez que se graduó después de transcurrir los dos años obligatorios para contraer matrimonio, se casaron y formaron una bonita familia, que a estas altura de la vida todavía persisteLA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES…   

 

El equipo de gimnasia de la Escuela de Aviación Militar.

 Corría el año de 1956, ya lucíamos gallardamente las dos rayitas que nos identificaban como cadetes de segundo año de la Escuela de Aviación Militar, y en el ambiente se respiraba la llegada de las navidades, los aguinaldos, y el cambio climático de la ciudad de Maracay, se fusionaban, para hacerle a el cadete esperanzas de vacaciones navideñas,  los cadetes de la Escuela Básica se habían incorporado al tercer año de la Escuela, y el entrenamiento de vuelo ya empezaba a dar sus resultados, vuelos solo, descartes, sustos etc..en otras palabras la escuela seguía su marcha normal, como cadetes de segundo año, se nos dio la oportunidad de saborear el vuelo y se ideó un despitaje de vuelo, de igual forma los preparativos para el desfile del diez de Diciembre estaban en la programación diaria, nuevos oficiales de planta hacían su aparición en la escuela y esas caras nuevas remozaban la Compañía de Cadetes, entre esos oficiales había uno que en sus épocas de cadete de la Escuela Militar, era un gimnasta de renombre y al llegar a su nuevo destino, ideó la conformación del equipo que representaría a la escuela en cualquier evento gimnástico, después de evaluar a el personal de cadetes que podrían ser los integrantes de esa novel disciplina en la escuela, se programaron los días para la practicas de cada uno de los movimientos, se habló de las argollas, el potro, la barra fija etc.. los ejercicios se concentraron mas que todo en el potro, con la ayuda de un trampolín en tierra, el cadete que sobresalía en los ejercicios era Esteban Rodríguez (a) el luchador, quien en su vida civil era luchador y su remoquete era el Enmascarado de Plata, en el transcurso de las practicas del equipo, una tarde llegó el Mayor Roosvelt Adrianza Galvis Sub.-Director de la Escuela, con varias damitas de Maracay,  en ese momento estaba el equipo en sus prácticas diarias, las damitas solicitaron presenciar las practicas y el Mayor las llevó al sitio donde estaban entrenándose, solicito al Teniente les explicara el propósito y las acrobacias que ellos hacían, el Teniente de nombre Diego Paz Orvaez, con la pantalla del momento y tratándose que eran damas se lucía en sus explicaciones y lo que podía hacer el equipo, ofreció hacerles una demostración y les explico con lujo de detalles lo que les iba a presentar, como era un doble mortal en honor a esas bellas damas, llamó al Teniente Saavedra y le pidió por favor colocara su carro en el sitio que le iba a indicar, era un Chevrolet verde agua y el techo crema dos puertas, modelo 1956, recién adquirido de paquete, el Teniente Saavedra movió el carro donde lo necesitaba Paz Orvaez, el gimnasta se retiro muy presuntuoso, unos cincuenta metros y en alta voz indicó que iba a saltar por encima del carro con un doble mortal , todos los espectadores estaban pendiente de la odisea del gimnasta,  a los cincuenta metros inició una veloz carrera, llegó al trampolín, ya en el aire, inició el salto por encima del techo del automóvil, cuando trató de efectuar el doble mortal, le fallaron los flaps, se le desplazó el centro de gravedad y por ende  la sustentación,  entrando en perdida, cayendo de platanazo sobre el techo del carro del Teniente Saavedra, dejando marcado su grotesca figura y de paso el techo hundido, las risas, la vergüenza y los comentarios no se hicieron esperar, el mas perjudicado fue el dueño del carro, que tuvo que llevarlo a que le repararan el techo, y hasta ese día, duró el equipo gimnástico de la EAM, tal vez, en algún sitio de esta bella cuidad de Maracay, las damitas de ese ayer, esas abuelitas de hoy día, le estarán contando a sus nietos, entre risas y añoranzas, la odisea de un Teniente gordito pretencioso, plaza de la Escuela de Aviación Militar, que les quiso hacer una demostración gimnástica con un doble mortal, y lo que les demostró fue, como hundir el techo de un automóvil ajeno…LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 

Recluta… se me presenta en el dormitorio…nuevo  pelón…

 

Voy aclarar lo que se denomina en la Institución Militar, “periodo preparatorio” es el verdadero encuentro del nuevo o recluta con la realidad militar, es el lapso de tiempo, en el cual nos vamos a dar cuenta si la vocación militar es cierta o virtual, el mismo consta de una preparación física, militar y mental, las veinte y cuatro horas del día, una vez vencido ese escollo,  vamos a saber si   la vocación o sueño para ser militar es real, en ese periodo somos sometidos a una serie de presiones que aquellos cuya vocación es por la prestancia del uniforme o porque papá y mamá quieren que sea militar, se va a  conocer la gran realidad de ser o no ser apto para la exigente carrera que escogieron por complacencia, en ese periodo de preparación, al enfrentar los escollos y lo tortuoso del camino a ser transitado, es el que nos va a resolver la incógnita, si en verdad somos potencialmente apto para la carrera militar o como dijo el poeta…” ¿que es la vida?... una ilusión… ¿que es la vida?... un frenesí…una sombra una ilusión…y el mayor bien es pequeño…que toda la vida es sueño…y los sueños, sueños son…”  con todas esas privaciones que se deben enfrentar, también hay momentos de euforia, diversiones y alegrías, y para paliar esos aciagos momentos, se programan una serie de eventos a fin de olvidar momentáneamente el cacareado periodo de iniciación a la exigente vida militar, este preámbulo, va a servir de puerta de entrada a los momentos de diversión que se vivieron cuando éramos reclutas, que no sabíamos si íbamos o veníamos, a todo le decíamos amen que así sea; al referirnos a diversión, eran los momentos en los cuales dábamos riendas suelta a nuestras capacidades y cualidades como artistas, cantantes, declamadores y músicos con un instrumento en la mano, por lo general eran teatros a la luz pública dentro del recinto de la Escuela, para diversión de los cadetes presentes y alguna autoridad del Instituto. Sucedió en uno de esos ratos de diversión programada por la Compañía de Cadetes, donde fueron seleccionados algunos compañeros para que pusieran en practica sus dotes como artista, como la velada era en horas de la noche, hacían acto de presencia  algunos de los oficiales orgánicos de la Escuela, los reclutas participantes, le dedicaban sus actuaciones a la autoridad militar mas antigua, resulta ser que  un compañero escogió cantar una canción la cual era un bolero, intitulado “señora” el cual  estaba de moda y pegado en las pocas radioemisoras existente para la época y en las rockola de los  bares de la ciudad, ocupaba el primer lugar en aceptación, de paso era  bastante picante y se la dedicó a la esposa del Sub. Director allí presente, el recluta empezó su actuación con las siguientes palabras…Le dedico ésta canción con toda sinceridad a la señora fulana de tal esposa de mi mayor X…la dama agradeció la deferencia, cual no sería la sorpresa y vergüenza con un impacto negativo para todos nosotros, cuando en la vocalización de la misma, esto era lo que decía: “…señora, te llaman señora, todos te respetan, sin ver la verdad, señora, pareces señora, y llevas el alma llena de pecados y de falsedad, señora, tu eres señora, y eres mas perdida que las que se venden por necesidad, señora, y has manchado un nombre, el nombre del hombre que puso en tus manos tu felicidad, señora, con todo tu oro, lastima me inspiras pues vives tu vida sin dios ni moral: …” el rubor se apoderó de nuestros rostros y el cuchicheo entre todos no se hizo esperar, notándose la incomodidad de los presentes, incluyendo al Mayor Sub-director y los oficiales de planta, la señora, que era toda una dama, se paró del asiento y se retiro del sitio, un algo molesta, llegando hasta ese momento, la velada programada, los cadetes antiguos se ensañaron con nuestra humanidad, sufrimos una educación física y algunas horas de plantón encaramados en los escaparates asignados a cada uno de nosotros, por parte de los cadetes de tercero y segundo año, quienes dieron rienda suelta a todo tipo de castigo, acompañados los mismos con expresiones y vejaciones verbales, todo por la imprudencia de nuestro compañero, y al recluta, aspirante a ser “The Venezuela Air Forcé Idol” le ordenaron lo siguiente “…Recluta… se me presenta en el dormitorio… Nuevo Pelón…”  LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 

 

 

sábado, 24 de agosto de 2013

REUNIÓN CON UNOS ENIGMAS DEL LLANO ADENTRO...

Me confieso admirador de la canta criolla, y siempre me ha llamado la atención, lo que expresan los cantantes o trovadores de la música llanera, cuando se refieren a sus querencias y los misterios del llano, son expresiones que motivan a cualquier persona a comprobar lo que a través de la música van dibujando, de cómo son las cosas del campo, el cual pareciera mas bien algo inexistente que se aprovechan de la creatividad y versatilidad de la mente, para hacer llegar al espectador algo muy bonito, un edén diría yo, y nos preguntamos ¿será verdad tanta belleza? y entre esas pinturas mentales, nos presentan sus paisajes, sus ríos, sus leyendas y el campo verde acompañados de todos los sonidos que en esas dimensiones se suscitan, como la sinfónica que los grillos en sus madrigueras y al compás de la melodías de los sapos y ranas amenizan el silencio nocturno, el relincho del potro y el bramido de las vacas con sus becerros, y uno que otro grito que le crispan los nervios al mas pintado. No podían faltar, todos aquellos fenómenos naturales que se disfrutan en el campo; esa combinación de los sonidos musicales que producen los instrumentos de cuerda, en complicidad con lo que el cantante narra a través de sus versos y el ambiente que lo rodea, llega a internalizarse en el oyente, que hace que se forme una quimera en su mente y todo lo imagina en el mayor esplendor de la belleza, pero existe una formula para corroborar, negar o comprobar lo que se nos esta presentando de una determinada región situada en el campo, ahora ¿Cuál es esa formula? La repuesta es la presencia personal a fin de constatar ese paisaje con su típica policromía hechura del arquitecto del universo; a fin de tener los argumentos suficientes para rebatir o corroborar cualquier comentario a lo anteriormente narrado. Pasare a narrar lo que decidí un buen día de la semana, recién graduado en la Escuela de Aviación Militar.  Hace unos cincuenta años aproximadamente, tome la decisión de  irme a la propiedad de un amigo que es poseedor de un fundo en el llano, me dirigía parte de la tierra, donde nació la novela Doña Bárbara, de la pluma de uno de los escritores que han nacido en esta tierra de Dios, Don Rómulo Gallegos,  no era el Estado Apure adonde me dirigía, sino al Estado Guarico, específicamente en un lugar del llano, bastante apartado de la civilización, visitaba la tierra donde nació la familia Laurentin Ledezma, en cuanto a la visita al fundo del amigo, ya se lo había prometido y  avisado y el, como todo un buen anfitrión, me esperaba en la casa de su hato, al fin, me propuse a internarme  llano adentro, durante el recorrido, tuve la gran oportunidad de visitar algunos poblados, que han sido emblemáticos e importantes para el gentilicio venezolano, entre esos pueblos o mejor dicho lo que queda de ellos, visite a la población de Ortiz, llamada la Rosa de los llanos, esta localidad ha dado mucho que hablar, mas que allí se inspiro el insigne escritor Miguel Otero Silva, para escribir su famosa novela “Casas muertas” y la odisea de un pueblo que se negaba a morir, por el azote del paludismo y la hematuria, así como el hambruna que sufrían sus habitantes. En cuanto a los sitios que visite se puede mencionar a la iglesia del pueblo, muy bonita y bien mantenida, también la plaza principal, creo que es la única y luego me fui al cementerio de la época colonial, interesante por la cantidad de criptas y tumbas allí existente, andaba en busca de algo curioso que me llamara la atención. Si me llamaron mucho la atención, los escombros de muchas casas coloniales, que tal vez cuando Ortiz era la Rosa de los llanos, debieron haber sido bellezas arquitectónica, y a decir verdad es lo único bonito y llamativo que posee ese pueblito. De todas formas, es interesante visitar el sitio, y aquellos que hemos leído la novela del insigne escritor, nos permite, formarnos  una idea de cómo era la vida pueblerina en dicho lugar, lo que no era nada agradable era el inclementes calor, a las nueve de la mañana parecía un horno. Me sirvió la visita para recordar a varios personajes de la novela, Casas muertas, a Carmen Rosa, al Padre Pernia y particularmente a Sebastian quien es la persona que le da entrada a la novela desde su féretro y comienza la misma a desarrollarse. Comprobé que con la mente pasa uno a ser parte de ese elenco, se vive y se sienten, la vida del pueblito, estando conciente, que todo es imaginación.
     Continúe mi viaje hacia el fundo, donde esa noche pernotaría y aprovecharía para vivir en carne propia, lo que tanto había escuchado en las canciones de la canta criolla, me desvíe en la población de calabozo y tome rumbo hacia un sitio llamado el paso del caballo, por fin, llegue a mi destino, rayaban las cuatro de la tarde, el calor sofocante, pero había tendencia de que refrescara un poco. La recepción por parte de mi amigo fue muy agradable, mas bien creo que me atropellaban con tantas atenciones, aproveché para despejarme con un buen baño, el agua nada fría, caliente como si viniera de un calentador, de allí nos sentamos en unos tures muy cómodos y empezamos la charla, hablamos hasta por los codos, primera vez que no se hablo de cosas impropias, ni nada parecido, gracias a Dios. Bien, solo nos conformamos a tomarnos unos traguitos de whisky y seguir hablando, al poco tiempo como a las siete de la noche, salio una viejita, la cual, no había notado su presencia en el fundo, muchacho al fin, me pregunté ¿De donde salió esta vieja? Su vejez en apariencia, de nombre Sixta y le dijo al amigo, Don Fulano, ya pueden pasar a cenar, nos fuimos al comedor, la cena, carne seca frita, arroz y arepas, junto con unas cachapas, queso y nata, unas hallaquitas aliñadas muy sabrosas, o sea la cena para todos los gustos. La decoración dentro de la gran casona, estaba conformada de la siguiente manera, una mesa de madera de unos dos metro y medio de largo y ocho sillas del mismo material de la mesa, bastante pesadas, tapizadas de cuero  o suela, y una vitrina, que hacia pareja con el resto del comedor, su estilo colonial venezolano, según me dijo el amigo, todo de madera de caoba y labrado con motivos muy interesantes, de cuando la época de la independencia, a su alrededor otros muebles mas pequeños, un aguamanil colonial y dos tinajeros con dos o tres tinajas de regular tamaño, todo bien mantenido, dos juego de tures que hacían las veces de recibo, en un rincón de la casa un pilón con sus mazos, este pilón, también tiene su historia, según me narró, era de una esclava negra, de nombre Clotilde, y al morir lo dejo en el sitio donde ella pilaba el maíz para hacer las arepas, al lado del pilón una piedra grande para moler ajos y otras especies, me recalcó que todos esos muebles tienen su historia. Prácticamente es un museo en la inmensidad del llano. No dejan de ser interesante,  a pesar de que el amigo es viudo, y vive solo en ese caserón, es la viejita Sixta, según me comentó, la que atiende la casa y un supuesto empleado de extrema confianza. Este empleado, algo misterioso, que nunca supe, que hacia y quien era, de paso no me quitaba la vista de encima, juro que me tenía incomodo, me llamaba mucho la atención la ropa que usaba, una blusa con una franela por debajo y desteñido de blanco, era amarillo y de liencillo, unas alpargatas negras gastadas por el tiempo, y usaba una tremenda panda a la banderola con un sombrero ala caída y la mancha del sudor al comienzo de la copa del mismo, por supuesto no le podían faltar tres perros dos cacri criollos y uno mestizo con cara de pocos amigos, con cara de nazi, y nada amigable con los extraños. Quiero agregar que la bienvenida a las siete de la noche me la dieron unos zancudos llamados puyones, que se ensañaron con mi humanidad, el aliciente que me dieron es que eso era hasta las ocho de la noche, porque al empezar a ventear, ellos desaparecían y así sucedió, pero se llevaron una buena cuota de mi sangre. Seguimos nuestra tertulia y nada que me decían donde iba a dormir, pero todo estaba bien planeado, entrada ya la noche como a las diez hizo acto de aparición la señora Sixta y nos informó, que ya el cuarto estaba listo, para cuando me quisiera ir a dormir, la señora me indico donde estaba el baño, al rato regreso la doñita y me pregunto, si prefería  colgar, yo le dije no, yo no duermo en hamaca por que me caigo, no se preocupe que cuando me de sueño me voy a dormir al cuarto, ella lo aceptó. A pesar de que yo estaba un poco cansado me quede hablando con el amigo y nos secuestro la noche y la madrugada hasta el amanecer; al filo de la media noche, le comente los propósitos de mi visita, una, atender a su invitación y la otra aprovechar mi estadía en esa, para copiar muchas cosas de las que siempre se comentan en las canciones, me dijo aquí no pagas nada puedes irte a dormir y mañana continuamos hablando e incluso podría ensillar dos caballos y hacemos un recorrido por el fundo y así lo conoces mejor, le dije que si que era una buena idea, le dije, si tienes sueño, vete a dormir, que no voy a perder esta oportunidad de quedarme disfrutando la noche y la madrugada. El amigo, se fue a dormir, me arrimé y me senté en la orilla del corredor, me quede viendo y observando, todo lo que sucedía en esas horas de nadie, en la oscuridad que reinaba en la llanura, donde en la oscuridad se reflejan imágenes en la inmensidad de esas tierras inhóspitas,  cuando estaba distraído de lo que me rodeaba en el hato,  concentrado y observando todo a mi alrededor, el veguero, el extraño personaje, que no me quitaba los ojos de encima, hizo acto de aparición en el corredor, me sorprendió y no dejó de darme mi susto. Mas en esos parajes plagados de historias de aparecidos y cosas raras, acompañado del perro mestizo, “me pregunto… ¿y Ud. No va a dormir?... Le dije que no, porque quería aprovechar la madrugada observando muchas cosas bonita que tiene el llano, y que en la ciudad no se ven, me contesto, con un unjumm… así es, tiene razón… me dijo… si Ud. ve hacia aquel botalón se va da de cuenta que ahí hay personas que cuidan estas propiedades y lo mismo en aquel morichal también hay custodios, así que estamos bien cuidaos, por si acaso… le dije pero yo no las veo… me respondió, ya las vera, mas tarde,  porque ellos si nos están viendo… no dije nada, se sentó en el piso y empezó a fumarse un tabaco, sin articular palabra, al rato me dijo, yo conozco todos esto parajes y vericuetos, mas cuando estábamos en la guerra, yo fui soldado sargento del Taita Boves, me pregunto, usted no lo conoció, le dije… ni siquiera mis abuelos pensaban en nacer, se lo dije retrecheramente… mas que misterioso, dije para mis adentros este carajo esta loco e´peo, a decir verdad, me tenia nervioso…el me contestó no se arreché, que aquí no se puede arrechá…me quedé callado. Una vez que  consumió el tabaco, se retiro y me dijo, será hasta mas tarde señor, le dije amen que así sea; antes de irse le pregunte ¿va a dormir?... Y me respondió, nosotros los soldados de Boves no dormimos, y si dormimos lo hacemos con los ojos abierto y de pie, dije internamente,… nosotros, será el y el perro… y seguí en mi observación, pero no me atrevía a ver hacia el botalón y menos hacia los morichales,” lo primero en mi observación fueron las aves nocturnas, las cuales vuelan como si todo estuviera claro, particularmente los mochuelos y los búhos o lechuzas y uno que otro murciélago, confieso, que nunca había presenciado un cielo tan espectacular como el que tuve la oportunidad de ver esa madrugada, por demás fría, como es el llano, caliente en el día y frías las noches, lo bonito del cielo a esas horas es que esta totalmente despejado, cubierto de estrella de todas las magnitudes que nos podamos imaginar. Si oí un ruido raro como lamentos, en la lejanía, me di cuenta que era el viento que hablaba con los árboles y la naturaleza en general, ya serian las tres de la mañana cuando ceso de sonar el ruido que produce el viento en esas soledades, a lo lejos se oyen muchos relinchos de caballos y el rebuznar de algún burro, así como el bramido de becerros y vacas, ya cuando el día esta por aparecer, los pájaros forman una algarabía como un toque de diana dándole los buenos días a el nuevo día que se asoma, a el astro rey que va apareciendo lentamente, es la bienvenida a un amanecer de mucho trabajo, los pájaros alegran el ambiente y los pocos vaqueros se preparan para ordeñar las vacas del fundo. El cielo todavía oscuro, empieza tornarse en un color morado y el sol que todavía no ha hecho su aparición, tiñe de rojo el horizonte, al rato una bandada de loros pasan sobre la casa con su escándalo característico, mas atrás, otros pájaros los secundan como si fueran a una reunión; me levante del sitio y me fui a caminar por un senderito, me di cuenta de la compenetración existente entre las matas y florcitas del lugar con el rocío, da la impresión que son un solo fenómeno. En un momento de observación, me reencontré con el siniestro personaje, me pregunto… ¿Qué hace por aquí?... Le dije viendo y observando, me dijo acuérdese que es hora de las culebras, sobre todo de las mapanares… le di la espalda y me ahuyente del sitio, siempre pendiente del loquete. Lo que no pudo faltar fue una nube de mosquito de los llamados culeros, que se le metían a uno por todos lados, son prácticamente un fastidio, me regrese a la casa y me metí bajo la regadera, con el fin de espantar el sueño que tenía, por supuesto el agua caliente, nada fría, ya mi amigo se había levantado y me dio los buenos días, a los pocos minutos el ambiente fue invadido por el aroma penetrante de un buen café negro y leche acabada de ordeñar, todo eso se combinaba con una chicharronada y huevos fritos, las arepas no podían quedarse atrás en aroma, era un motivador de apetito. La señora Sixta, nos dio luz verde para pasar al comedor y allí devoramos todo lo que apareció en la mesa, un buen café con leche recién ordeñada y después nos sentamos en el corredor de la vieja y amplia casona. Tocamos diferentes tópicos a los pocos minutos, venia un muchacho con dos caballos, uno zaino y el otro color bayo, el amigo me dijo escoge al que quieras, escogí el zaino, bastante brioso, lo usaban para coleo, mi amigo me pregunto ¿todavía te acuerdas cuando eras vago, allá en tu pueblo? le conteste afirmativamente, bien, hicimos un bonito recorrido por casi todo el fundo hubo una parada en la orilla del río Guarico, allí presencie los cocodrilos asoleándose y una nube de zamuro, que sobrevolaban en una zona especifica. Mi amigo me sugirió que nos llegáramos a ver cual era la razón del sobrevuelo de tales aves de rapiñas, llegamos al sitio y era la de un becerro que supuestamente murió al momento del parto de la vaca, la cual todavía merodeaba en el sitio. Bien, con este recorrido y lo que había presenciado en la casa, me fue suficiente para corroborar muchas cosas y negar otras en las canciones de la canta criolla, aproveche para echar un camaroncito, almorzamos y ese mismo día, llego el momento de despedirme, a decir verdad, cuando me aventure a ir a visitar el amigo llevaba la sana intención de quedarme una semana, pero algo me decía que regresara lo mas pronto y particularmente cuando conocí al siniestro personaje,… “pero antes le pregunte a mi amigo, quien era ese personaje misterioso que todo el tiempo me estaba observando, me pregunto ¿Cuál personaje? Antes de que yo le respondiera, exclamo… ahhh… ya te fueron con el cuento, no le pares Juancito, que ese personaje forma parte del elenco de enigmas patrimonio del llano, y particularmente de este fundo, por eso es que le puse un nombre de nunca olvidar, ¿ sabes como se llama, verdad? su nombre, ”Los que se fueron vuelven” en este fundo, lo que se respira es historia y fábulas, que yo he aprendido a vivir con ellas, el cual hoy día es de mi propiedad, perteneció durante la guerra de independencia a un canario y cuando la guerra hizo acto de presencia por estos lados, fue asesinado en aquellos morichales y ahí dejaron su cuerpo colgando de aquel palo que tu vez allá, y su cabeza que se la cercenaron la colocaron en aquel horcón, muchas personas dicen que el sale por estos lados, otros aseguran que han visto un viejo a caballo que se pierde en el monte, le pregunte… ¿y por que no quitas ese horcón donde colocaron la cabeza del canario?... Me contesto, no, ni pensarlo, porque eso es parte de la historia de este fundo, ese personaje tenebroso, por el que tu me preguntas, fue soldado de Boves, que una buena tarde se apareció por ahí solicitándome trabajo y llamándome Taita, ahí lo tengo, le pregunte,… como se llama ese carajo… coño...Juancito, el tiene casi diez  años conmigo, pero no se como se llama, yo lo llamo sargento, yo, en el plano personal no le creía, pero me ha demostrado lo contrario,… dije para mis adentros, este carajo se volvió loco también, aproveche, para preguntarle por que el tenebroso me hizo mención de personas que cuidan el fundo desde aquel morichal y aquel botalón,… el se me quedo viendo, y me dijo, eso es verdad Juancito, estamos cuidado las veinte y cuatro horas del día,… particularmente, no le creí nada, pero me ponía a dudar, por la seriedad que me comentaba las cosas, lo de soldado de Boves por el tiempo que había transcurrido de la muerte del asturiano, no se lo creí, ya que para esa fecha, hacia 147 años de su desaparición,  me despedí pero antes le dije a mi amigo, cuídate, que esa vaina que tienes de custodio es un rolo e’ loco, y te va a volver loco a ti también, porque aparte de ser una persona misteriosa y tenebrosa no se le encuentra entrada por ningún lado, casi no habla, ya que es casi imposible mantener una conversación con el, y cuando uno menos lo piensa, hace acto de aparición, parece un verdadero fantasma,  me contestó no lo creas Juancito, el es un hombre bueno, que añora a su Taita Boves, mas de una vez lo he encontrado llorando en los corrales,” a mi regreso en todo el camino fue pensando en todo lo que me dijo mi amigo, y me preguntaba, también, ¿la vieja Sixta, no pertenecerá a ese elenco de enigmas? ¿Y mi amigo, no será otro enigma? sinceramente me impresiono, y en mis años de vida nunca he dejado de recordarlo, que hasta el propósito de mi visita y lo que había grabado en mi mente, todo se me olvido, aun a estas alturas de la vida, no logro descifrar su repuesta, pero me prometí no volver a ese sitio de supuestos enigmas, deduje, que el llano es una tierra de misterios, muy bonito e interesante, pero también tiene su parte macabra, y aunque sea un comentario, este personaje, supuesto soldado sin nombre, del Taita Boves, es uno de esos enigmas…DE QUE VUELAN VUELAN.

viernes, 23 de agosto de 2013

Nicolas Chapeguire (a) Guardajumo.

Era un indio de nombre Nicolás Chapeguire, el cual nació el año de 1780, en la misión  Nuestra Señora de los Ángeles al sur de la ciudad de Calabozo. Guardajumo como se le conocía, empezó sus fechorías desde muchacho, era un conocido ratero del pueblo, y robaba todo cuanto podía, con el fin de vendérselo a otros muchachos de la localidad, actividad que les permitió a las autoridades hacerlo preso por sus acciones y reincidencias. Ya adulto, el año de 1800, formó junto con otros amigos, una banda de infernales ladrones, siendo su lema, "entrega todo lo que tienes o te mueres aquí mismo" lo cual hizo en varias oportunidades y buscado por las autoridades para ajusticiarlo. Mantenía a todos los comerciantes bajo terror. Fue apodado Guardajumo, por su habilidad para escapar de cualquier cerco policial, Llegando por esa habilidad que poseía, hacer creer una fábula y cuentos de caminos, que tenía pacto con el diablo para escapar y otras mas. En una oportunidad asaltó a dos comerciantes que mas adelante tendrían gran figuración en la Gesta independentista,  los mismos traían mercancías desde Puerto Guiria a Guárico. Ambos comerciantes eran Jacinto Lara y José Tomas Boves, en éste encuentro, murieron dos de los compinches de Guardajumo el fue herido y capturado. Fue llevado a juicio por todos sus crímenes y asaltos y fué enjuiciado a la pena capital el 24 de Mayo de 1802, fue colgado en la plaza de Calabozo y su cabeza fue colocada en una estaca para ser exhibida y que sirviera de escarmiento a otros ladrones y facinerosos que andaban en la misma onda. El poeta Gil P Parpacen, prepara un verso, donde el reo se declara arrepentido, y dice así...
                                                Luego que yo con mi vida
                                                Haya mi culpa pagado
                                                A Dios remito mi alma.
                                                Y a su tribunal sagrado

Primera y Segunda parte de: Ellos también se lo merecen ¿quienes?

 
Muchas veces pecamos de indiferentes o egoístas, al no querer reconocer que determinadas personas tienen o se han ganado a través de su comportamiento, trabajos u otras actividades, la suma del reconocimiento y admiración de su entorno, y que el mismo no se haga esperar, de igual forma la indiferencia o el olvido nos conduce algunas veces a ignorar u olvidar el protagonismo que estas personas han tenido, particularmente en los éxitos de algún semejante; digo yo, que el ser humano, por esa misma dinámica que nos caracteriza, la actividad diaria, los compromisos , llámense sociales, de trabajo u otros nos llevan de una u otra forma, a borrar el pasado, solo la consulta con la almohada, en el conticinio de la noche, es la que nos va trasladar a épocas ya pasadas, para algunos enterradas y olvidadas para siempre, ese es el ser humano. La depuración de los recuerdos es de alguna manera necesaria, pero nunca olvidar aquellos que una vez estuvieron con nosotros y en momentos difíciles nos ayudaron a superar las dificultades, siendo el espíritu de este articulo, recordar y reconocer las bondades que ciertas personas nos hicieron disfrutar cuando éramos Cadetes en periodo de formación, para hacernos hombres de bien, como Oficiales de la Aviación militar Venezolana.
Cuando nos paseamos por esa época dorada, como es la juventud, y formándonos como futuros oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana, en nuestra Alma Mater, es imposible olvidar algunos personajes, que sin ser militares, indirectamente nos ayudaron a obtener el preciado galardón de ser oficiales de tan noble y querida Fuerza, y me pregunto, ¿Quién puede olvidar a Anastasio Ramón Sanabria Laya (a) Ramoncito? Sería mezquino de nuestra parte negarle sus méritos como una persona que desde muy joven estuvo estrechamente ligado a la Aviación Militar, tanto es, que fue jubilado por muchos años de servicios, condecorado con la Meyer Baldó y a los dos meses estaba de vuelta en la Escuela, cumpliendo sus labores de mesonero, contemporáneo a el; el viejo Juan Graterol, otra figura emblemática del personal de la Escuela de Aviación Militar, que junto a el mencionado anteriormente, sirvió como mesonero a las ordenes del Benemérito.  La máxima representación de la gastronomía de nuestra Alma Mater, el Chef Pedro Achutegui, (mi papá adoptivo por ordenes del Brigadier Rafael Maestracci Guerra), con sus paellas al mejor estilo español y sus historia de la Guerra Civil Española, el Perico, un mesonero de quien no recuerdo su nombre, cuyo remoquete fue en honor al perico Quintero, nuestro compañero de promoción, ya que era su clon. Ajenos a la cocina, el Cabo Margarito, quien exigía a los Cadetes de primer año lo saludaran, al no lograr sus anhelos, se convirtió en ojos y oído del Comando de la Compañía, muchas salidas frustradas se las debemos a el; como es posible olvidar al gran Leopoldo Ramírez, lo llamábamos el Gerente General de la cantina de la Escuela, la cual funcionaba en el Casino de Cadetes, se caracterizaba este personaje por su bondad y ayuda a los nuevos de primer año, al extremo de abrir una línea de crédito a cada recluta, hasta que un día un nuevo de primer año, incursionó de madrugada al casino, y desapareció la libreta donde Leopoldo anotaba a sus acreedores, muchos fueron los esfumados que se fueron con la cabuya en la pata. También viene a mi mente el secretario de la Compañía de Cadetes, creo, su nombre era García Paso, buen pana, ayudaba en muchas oportunidades, que las notas disciplinarias no fueran a engrosar la lista de los arrestados, en el Departamento Académico, el buena gente, todo un caballero, Humberto Sánchez Colmenares, quien en sus labores era impecable y siempre orientaba a uno en los estudios y los datos de cual había sido el resultado en un examen presentado. Y mas allá de la parte académica, sobre todo durante las horas de educación física a las siete de la mañana, cuando hacia su entrada el exiguo personal civil que trabajaba en la Escuela, y menciono las primeras horas de la mañana, porque había una hermosa y despampanante mulata, muy antipática, de nombre Crisanta, quien trabajaba en la lavandería y la misma se encargaba de mantenernos la ropa lavada, almidonada y planchada para el sábado al mediodía, sobre todo los uniformes blanco, los cuales eran de kaki, aparte de esas labores que cumplía, nuestro personaje, esperábamos ansiosos, el paseo mañanero de su figura, desde la lavandería a la cocina, dentro de unos jeans bien ajustados la cual servía como un colirio a los ojos de los cadetes reclutas, recién ingresados, ¿Y que decir de Aurelia? Del mismo tenor de Crisanta, buena persona, defendía a los cadetes de primer año de los mas antiguos, sobre todo cuando estos querían apropiarse indebidamente de los uniformes de los noveles cadetes. Hubo dos personajes, los cuales no recuerdo sus nombres uno era el encargado de la bomba de agua y el otro el jefe de la lavandería, era el señor González, muy abnegado durante nuestros cuatro años de permanencia en la escuela, esta nunca se paralizó por fallas o falta de mantenimiento. Es posible y estoy seguro que olvide algunos, pero estos que acabo de nombrar, diría yo, fueron los que tuvieron mas y mayor contacto con nosotros durante nuestra formación militar; cierro esta pagina, expresándoles a todos ellos y ellas, nuestras mas sinceras gracias donde quiera que estén…¡LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.!
SEGUNDA ENTREGA.
 
En la primera entrega de éste articulo, hice mención de casi todo el personal civil, orgánicos de la FAV. que de una manera u otra, se involucraron positivamente e indirectamente en nuestra formación militar, no queriendo restarle méritos con esto, a aquellos oficiales, que sin ser aviadores y venido de sus fuerzas de origen, tuvieron una participación muy activa siendo pieza fundamental en nuestra formación militar como futuros oficiales de la Aviación Militar Venezolana. Se que en muchos casos no debe mencionarse el nombre de las personas, una por respeto a su sueño eterno o el sueño de la noche larga, otros para no herir susceptibilidades, pero en un articulo como este, hay que hacer un reconocimiento a su persona y tener que nombrarlos con sus nombres y apellido, incluyendo el cargo que desempeñaban, siempre con una misión, la formación de los imberbes reclutas , que en el futuro conformarían la Promoción Tte. Jesús Manuel Roa Moreno las que nos precedieron y las otras dos que tuvieron como misión, darle el abrazo de despedida a la Escuela de Aviación Militar, en la Avenida Bolívar Este, de la Ciudad Jardín de Maracay.
Me remontare al año de 1955, específicamente el 25 de Septiembre de ese año, día Domingo, acto de ingreso, a tan noble y querida institución, en ese momento histórico, se estaba plantando la semilla que mas adelante llegaría a ser una de las promociones mas emblemáticas de la Aviación Militar. Iniciare mi reconocimiento con el Oficial que era el Comandante de la Compañía de Cadetes, Capitán Conrado Palavicini Freites, quien no era un capitán cualquiera, tal como el se autodenominaba, Oficial de Infantería que fue enviado de su fuerza el ejercito, para que se desempeñara como oficial adscrito a la Fuerza Aérea, en funciones de Comandante de la Compañía de Cadetes, severo al extremo, con un alto concepto de su responsabilidad ante su Fuerza de origen y la Aviación militar, su misión pulir el carbón que conformábamos los nuevos reclutas, para hacer entrega de un producto bien acabado a la FAV. con trabajo y tesón de los oficiales que lo acompañaban para la difícil misión, la cual le habían asignado, un grupo de muchachos carentes de todo concepto de responsabilidad, motivado a la efervescencia de la juventud, el Capitán Palavicini, a pesar de no ser aviador, supo integrarse a la idiosincrasia de la Aviación Militar y en parte lograr su misión; Tte. Luís Ramos Ojeda, de la misma fuerza del anterior, terrestre, como los denominábamos, tenía como cargo, Segundo Comandante de la Compañía, era pequeño con lentes de carey, cuya estatura dio pies para que los reclutas lo llamáramos "Ramito", unos bigotes, que apenas las puntas de los mismos le llegaban a las comisuras de la boca, nunca lo vimos reír, muy serio y observador, cuando nos equivocábamos en algún movimiento de orden cerrado, de una forma muy pausada se acercaba y nos ordenaba el castigo que teníamos que cumplir, estableciendo con el, una ecuación, equivocación en los movimientos de orden cerrado igual a castigo físico, a pesar de eso, nunca le oímos algún grito destemplado, una mala acción o un acto de inmoralidad, con un cadete recluta, era una persona muy equilibrada emocionalmente y justo en sus sanciones, Teniente Ernesto Pulido Tamayo, era el Comandante del pelotón de Mando y Servicios, extremadamente severo, donde nosotros, como reclutas, cuando menos nos imaginábamos donde estaba, hacia acto de presencia, acostumbraba en la formación de lista y parte a las cinco de la mañana, colocarse detrás de los reflectores que instalados en la parte superior del patio de honor, y desde allí ir detectando los cadetes y reclutas que se estaban moviendo en formación, durante el parte o el toque de oración, se le tenía pavor por sus acciones, al menor error en formación, equivocación o una imperfección en un movimiento de orden cerrado, sabíamos a que atenernos, los sábados nuestra salida, dependía de la pulcritud del fusil, por lo general en sus revistas siempre había novedades lo cual ameritaba, la perdida de la salida o todo el sábado y domingo limpiando el armamento, estaba considerado como el oficial mas severo de la Compañía de Cadetes, sub.-teniente Luís Octavio Romero, Comandante del Segundo pelotón de fusileros de la Promoción Carlos Piar de la Academia Militar, los cadetes lo llamábamos el viejo Romero, (Llegó a ser Comandante General del Ejercito y fue profesor en la Facultad de Ingeniería en la Universidad Simón Bolívar) excelente oficial, severo al extremo, extremadamente justo, cuando imponía un castigo físico, se le cumplía sin murmurar, porque estábamos seguro que nos lo merecíamos, cuando amanecía de guardia, en la formación de la mañana, una vez que recibía el parte y tocaban el toque de oración, nos ordenaba, firmes, e inmediatamente la orden de: Salto sucesivos sobre la punta de los pies, a la vez nos informaba, que eso eran cinco minutos, para botar el ultimo vestigio de sueño que nos quedaba, su instrucción militar era pulcra y era motivo de provocación tenerlo como instructor de orden cerrado, , Teniente Luís Paz Orvaez, Comandante del Primer pelotón de fusileros, cumplía con sus deberes como oficial de planta, de vez en cuando una nota o una sanción física, no se daba mala vida, se integró al grupo de cadetes tanto antiguos como a los reclutas, prefería pasar sus horas en el Casino de Oficiales, trató de conformar un grupo gimnástico en la Escuela de Aviación Militar y fracasó por haberle hundido el techo al carro de un oficial instructor de vuelo, cuando trató de saltar por encima del automóvil y perder la sustentación, entró en perdida, fue catalogado como buena persona y alta pana; Sub-Teniente Juan Bautista Rosas Marcano, Comandante del Tercer pelotón de fusileros, del Arma de Blindados, una descomunal humanidad de hombre, que el solo hecho de quedarse viendo a uno, se entraba en pánico, muy humano pero severo al extremo, perdía la paciencia por cualquier cosa, que el considerara estaba mal hecha, a decir verdad, se le tenia mucho miedo y respeto, muy oriental y cuando era oficial de día, era seguro un trote alrededor del patio de ejercicios, antes de ir al comedor, entre nosotros, lo llamábamos a secas Rosas Marcano, su instrucción militar era un suplicio, para los lacios no así para aquellos que asimilaban la misma, desde un primer momento. Para los que éramos viciosos del cigarrillo, acostumbrábamos fumar fuera de las horas de casino, y por lo general en la azotea o el baño, si éramos descubierto por el Sub-teniente Rosas Marcano, después de la formación del mediodía para almorzar, se presentaba con una caja de cigarrillos Capitolio o Bandera Roja, una jarra de agua y nos hacia fumar toda la caja y luego bebernos toda el agua contenida en la jarra, por supuesto que con sus consabidas diez vueltas al patio (al trote); el Teniente Juvenal Pérez Viloria, asimilado, el eterno jefe de la enfermería, como persona excelente, de vez en cuando hacia guardia de oficial de día, lo cual era de nuestro agrado porque ni habían cadetes pagando castigo en el patio, ni habían arrestados, todos a la calle …de frente mar…que papaya; su asistente el Sargento asimilado de nombre Benjamín Pereira, (Gracias a mi compañero de promoción Juan de la Cruz Flores Blanco, quien me recordó el nombre del sub.-oficial) el cual lo llamábamos Sancho Panza, el acompañante de Don Quijote; el Sargento Bravo, quien era el administrador de la Escuela, y se daba el lujo de poseer el mejor automóvil de todo el personal orgánico de la EAM. Se comentaba entre los cadetes, que el Sargento, cuando salía fuera de la Guarnición se quitaba las dos barras de ST2 y las remplazaba por dos estrellas de Teniente y un ala de pecho de piloto, nunca se comprobó nada. Posteriormente el Capitán Conrado Palavicini Freites, fue remplazado por el Capitán Luís Alberto Padilla Castillo, poseedor de un inconfundible Buick color verde, se presentó con castigos demasiados severos, por ejemplo: si algún cadete se quedaba dormido en la guardia nocturna, dormía en el calabozo por el tiempo que durará los turnos de guardia , le nombraba guardia por cuarenta y cinco días con segundo y tercer turno, y si por mala suerte el cadete dormilón se quedaba nuevamente dormido, le duplicaba los días, hubo muchos cadetes que cumplieron con este castigo hasta por cuatro meses. Otro de los castigos predilecto del Capitán Ladilla como lo llamábamos, sobre todo con los faltones, los Sábados y Domingo plantón, al frente de la Escuela con uniforme de parada y el arma al hombro, muchas personas que pasaban al frente del Instituto se extrañaban de esa guardia que nunca habían visto. El Teniente Ernesto Pulido Tamayo, fue remplazado por el Teniente Simón Paredes Álamo, oficial de logística del ejercito, y bien gracias, tampoco se daba mala vida: el Teniente Luís Ramos Ojeda, fue relevado por otro oficial del ejercito de nombre Teniente Jesús Ríos Morillo, oficial de infantería, mas que excelente, un oficial con una alta, moral, severo cuando tenia que serlo, como instructor inigualable, fue muy querido por la promoción, posteriormente fueron relevados de los cargos el Teniente Diego Paz Orvaez y el Teniente Luís Octavio Romero, los cuales regresaron a su fuerza de origen, el Capitán Luís Alberto Padilla, fue relevado por otro Capitán del Ejercito de apellido Avendaño, no se dio a conocer porque fue muy efímera su estadía en la Escuela, si se recuerda que tenía una voz muy aterciopelada y casi no se le oía cuando comandaba la formación, este Capitán fue relevado por otro Capitán del ejercito, quien había permanecido el mayor tiempo de su vida militar en la aviación, su nombre Julio Cesar Moreno Huérfano, conocido por todos los aviadores de la época como "Tumulto", tenia su forma de ser, severo a la enésima potencia, muy ocurrente en sus actuaciones, y para el no existía el perdón o la excusa, soportándole todas sus atrocidades e inventivas, éramos tubos de ensayos, fue Comandante de Compañía, hasta el día que nos graduamos como oficiales de la Aviación Militar, para esa época ya había ascendido a Mayor; otro oficial fue el sub.-teniente Carlos Guevara Yegres, terrestre cien por ciento, como buen oficial del ejercito, muy severo, no se quedaba atrás en severidad, buen instructor pero algunas veces se excedía en sus ordenes, y así se desenvolvía la rutina y las actividades en la Escuela de Aviación Militar, sin olvidar a el Teniente Eduardo Monserrat Pérez era el administrador de la escuela y fue relevado por el Teniente Machado Luengo, sintiéndose el cambio por la desmejora de la comida; pero si hacemos un viraje de 180 grados, nos encontramos con otro grupo de oficiales en el Departamento de Operaciones de la Escuela de Aviación Militar, la misión de esta dependencia era completamente diferente a la narrada inicialmente, eran los oficiales pilotos que tenían como misión hacernos pilotos de la aviación militar, uno de ellos que es imposible olvidarlo un verdadero caballero del aire, el Capitán Edgar Jelambi Terán, era el Jefe de Operaciones, piloto de caza de primera línea, tenia un grupo de oficiales instructores como lo mas graneado de la aviación militar de la época, el Teniente Jorge Eduardo Saavedra, Rodrigo Pérez Pérez, Domingo Martínez, Luis Blanco, Clemente Lammerdof, Mauricio Black Basso, Peñaloza Arenas, Ramírez Roa, Raúl Paiva Paiva, Méndez Portillo y otros que se me escapan de la memoria, fueron los encargados de darnos la primera cucharada de el dulce sabor del vuelo, y presentarnos lo que era estar fuera de la superficie terrestre, también ellos compartieron con nosotros muchos sustos, otros con menos suerte y se fueron a otras dimensiones con sus alumnos; con todas las severidades y de vez en cuando un acto de inmoralidad, a las cuales fuimos sometidos por espacio de cuatro años; sin una pizca de rencor, les agradecemos a estos señores oficiales, estén donde estén, su aporte y preocupación a nuestra formación militar, eso nos templó el carácter, nos hicieron verdaderos oficiales, no blandengues como otros, dispuestos a cumplir cualquier misión por muy peligrosa que fuera, ya para terminar y cerrar ésta pagina de la historia de la Aviación Militar, no puedo olvidar y pasar por alto al Cabo Margarito, quien era el mensajero de la Compañía de Cadetes, adversado por los cadetes de primer año, porque el pretendía que se le rindieran honores y saludaran por sus jinetas de cabo, mas de una vez tuvo ciertos encontronazos con algunos cadetes, al final se convenció que los cadetes no eran sus subalternos, en vista que no pudo lograr su cometido, era el soplón de la Compañía y cuando veía a un cadete cometiendo una falta, el se encargaba de llevarla al comando, para la sanción de ley, de todas formas gracias cabo por hacernos vivir una nueva experiencia. Quiero manifestarles muy sinceramente, a todos los oficiales, Sub-oficiales y todo el personal militar que hacían vida orgánica en la Escuela de Aviación Militar, desde el reposo del retiro, un ramillete de gracias, mil gracias por habernos formados como oficiales de la Fuerza Aérea, y haber aportado su granito de arena, tanto en el aspecto militar como en el aire, y que Dios los bendiga a todos…LA FORTUNA AYUDA A LOS AUDACES.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 




 




 


 


 
 
 
 

miércoles, 21 de agosto de 2013

La inigualable Promoción de oficiales Teniente Jesús Manuel Roa Moreno de la Escuela de Aviación Militar 1959.


      No pretendo con el presente articulo, subestimar el resto de las promociones de aviadores, egresadas en toda su existencia, de nuestra Alma Mater, Escuela de Aviación Militar, porque de igual forma como nuestra promoción, fue adornada por una serie de virtudes, en muchos de sus integrante, también las otras disfrutaron de lo mismo pero en pequeña escala. Así, que durante el desarrollo del presente articulo, iré justificando, el por que la etiqueto como “La inigualable.” Empezaré por decir que nuestra promoción, tuvo un doble ingreso, para sentar plazas como Cadetes aviadores, uno en la Escuela Básica de las FAN y otro directo a la EAM, ya para el año de 1957, nos unimos en un solo grupo, blindando entre todos una indestructible hermandad y amistad, sucedió igual con la Promoción Teniente Ramón Sequéra Hernández año 1958, pero es necesario iniciar, como dicen, desde el principio.
     Venezuela para la época, sufría una crisis educacional, solo tres Universidades públicas existían en el país, la UCV, La ULA, y la LUZ,  la gran mayoría de jóvenes egresados de los liceos con el titulo de Bachiller, se les hacia cuesta arriba, inscribirse en tales Institutos de Educación Superior, era mas fácil hacer el ingreso a un Instituto Militar que andar corriendo aventuras para poder ser plaza de una universidad pública, aunado a esta oportunidad, las exigencias de ingreso era tercer año de bachillerato, y en dos años era bachiller en Física y Matemáticas, y dos años mas tarde se estaba graduando como Sub Teniente o Alférez de Navío. Todas estas facilidades y oportunidades, engolosinaron a los jóvenes de la época. Al comienzo de la década de los años cincuenta, el gobierno de turno, cuyas cabezas, eran oficiales militares, pertenecientes a diferentes Fuerzas, vieron la necesidad que existiera una cierta relación entre los oficiales egresados de la cuatro fuerzas, Ejercito, Marina, Aviación y Guardia Nacional, ya era una generalidad, que se egresaba de un instituto militar el mismo año y no se conocían de profesionales, fue, considero yo, una excelente idea, la inauguración de la  Escuela Básica de las FAN.
     A mediados del año de 1955, egresaron de los pocos Liceos que existían en el país un centenar de jóvenes con ansias de hacerse profesionales, prácticamente fueron el “Destacamento Precursor” de los que aun estábamos cursando el bachillerato, porque nos dimos cuenta lo difícil que era estudiar una Carrera Universitaria aunado a esta limitación, las vías de comunicación, las cuales eran de las época de los años veinte y treinta, y era extremadamente difícil, desplazarse de una ciudad a otra, sobre todo aquellos jóvenes que estaban viviendo en ciudades lejos de las principales ciudades universitarias, Caracas, Mérida y Maracaibo, con la problemática del alojamiento y manutención en general. Visualizando, como la mejor opción era un Instituto Militar de su preferencia, que de paso era un honor para cualquier familia, de cualquier nivel social, tener un hijo o un familiar en un Instituto Militar sentando plaza como Cadete, sin temor a equivocarme, de los jóvenes que habían cursado el tercer año de bachillerato, casi el 85% de ellos hacían petición a ingresar a un Instituto Militar, unos por vocación, otros por snobismo y otros tomarlo como un tubo de ensayo, a ver que salía, cuando culmino, el año escolar en julio de 1955.
     Hubo dos oportunidades de ingreso a la EAM. Uno que era el oficial y normal ya programado, ingresaron directamente a la Escuela Básica de las FAN. No se cual fue la razón, para que un mes después del ingreso a la Básica, hubo una apertura de ingreso a la EAM. Para el mes de septiembre, nos congregamos en la Escuela, un lote bastante numeroso de aspirante de los cuatro puntos cardinales del país, ahí empezamos a conocernos y a tratar de vencer el reto, que nos presentaban con cada prueba correspondiente al examen de admisión. Una vez vencido el escabroso camino de las pruebas, nos instruyeron retirarnos a nuestros hogares, y a pesar de estar en conocimiento de los resultados finales, de los aceptados y descartados, se nos recomendó estuviéramos pendiente del periódico, creo era el Universal, para buscar nuestro nombre en la lista, fecha y hora del ingreso definitivo a la EAM. También se nos instruyó para que nos presentáramos a la escuela, listo para ingresar, con cuatro días de antelación, ¿Para que? nunca obtuvimos la repuesta esperada.
     El 25 de septiembre de 1955, a las 10:00 Hs nos estábamos juramentando en el Patio de Honor, como aspirantes a cadetes de la Escuela de Aviación Militar. A partir de ese momento empezaron a crecer las raíces de ese frondoso árbol que se constituiría en la inigualable Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno, nos empezamos a conocer en profundidad, ya visualizábamos los grupos que en el futuro serían los de “compañeros y amigos” los que serian “compañeros” los “indiferentes” por ultimo y lamentable, “los miserables,” fuimos ganando terreno y empezamos a conocer cualidades y virtudes de muchos compañeros, gracias a los teatros improvisados durante los miércoles en la noche, pudimos darnos cuenta que cada región del país tenia un representante por sus cualidades y virtudes, podemos señalar en el centro del país, particularmente en el Estado Aragua, un compañero y amigo, que efectuó el ingreso con nosotros, o sea el mismo día, y a los tres días tuvo necesidad de ausentarse de la escuela, con un permiso otorgado por la Comandancia General de la Aviación, para representar al Estado Aragua, como integrante del equipo de Basket Ball, del cual era orgánico, su nombre Rafael Ramón Sandoval Parra, fue un piloto de caza por excelencia, (integrante del team acrobático jaguares, en aviones F-86F) pereció de Capitán tripulando un avión T-6. Aparte de todos los deportes, fue campeón nacional de Softball. Mencione los teatros improvisados los miércoles en la noche, Que a pesar de que los considerábamos como una verdadera aberración, nos permitió descubrir las excepcionales cualidades artísticas de muchos integrantes de la futura promoción.
     Con nuestro grupo, ingreso un muchacho de Caracas, hijo del Coronel Nieto Basto, Director de la EFOFAC y ya en la antesala de la caída del General Marcos Pérez Jiménez fue nombrado  comandante de la Policía uniformada de Caracas; este joven señalado, era un aspirante pasado de edad, a su ingreso contaba con 26 años, siendo el caso que algunos oficiales orgánicos de la Escuela, eran menor que el y el era de primer año, era buen amigo y colaborador, al final, fue tanto la presión por los cadetes antiguos, que se vio en la necesidad de solicitar la baja del instituto, hay que reconocer que este negro fornido (medio pantallero), era un excelente declamador y con voz de barítono, y en el corto tiempo que permaneció en la escuela, nos deleitó con sus poemas y canciones líricas, recuerdo una poesía que la declamaba con tanta pasión, que a muchos nos hacía aguar los ojos, porque el negro llegaba a lo mas profundo de nuestro ser, era “La Leyenda del Horcón” no recuerdo su nombre, porque siempre lo llamábamos como Nietos; hurgando en busca de los artistas de la promoción, seguimos con dos mas de Caracas, uno, otro negro fornido, excelente persona, buen amigo y al graduarse se desempeño como piloto de Bombardeo en aviones B-25, no podemos negar que era pantallero y pretencioso, pero eso no les restaba las virtudes que presentaba como cantante de música romántica, cada vez que había una presentación de los “nuevos” el negro era el primer participante, su nombre era un algo complicado, como, John Raymundo Mason Kelendon; llegó y murió de Coronel, tal vez muchos recuerden en una presentación de Mason, la dedicatoria con una canción picante, que le hizo a la esposa del Sub Director del Instituto, que nos costó una educación física cuando llegamos al dormitorio; otro representante de la zona capital, con iguales condiciones que el negro Mason, fue Freddy Quintero Linares, quien vocalizaba con una inigualable voz y su especialidad eran las canciones románticas, “Total” “Reloj” “Olvídame” “A la orilla del mar” de igual forma como deportista se destacó en el deporte de los caballeros, la esgrima, en la especialidad de espada. Llegó a el Grado de General de Brigada y se desempeño como piloto de transporte en aviones DC-3, C-123, Hércules C-130, actualmente hace vida en el calor de su hogar; otro exponente de la región capital, un dechado con la Bandolina, hábil maestro con ese instrumento, fue piloto de caza de los mejores, su falta de experiencia, lo condujeron a solicitar la baja de la FAV. Cuando ya empezaba a ver su cosecha, se retiro de Sub Teniente graduándose posteriormente como educador, su nombre Aldao Cousinne; aprovecho para rendir honores a su hijo, quien fue mi alumno, se graduó en la EAM y pereció en un accidente, piloteando un mirage 30, con el grado de Capitán. Haciendo un paréntesis de los integrantes de la promoción y sus cualidades, hagamos un breve repaso por la Venezuela de la década de los años cincuenta, en particular la parte deportiva, recordemos que para esa época, había mucho furor por la lucha libre, no esta demás recordar, para muchos ya olvidados, el grito altisonante de Don Pepe Pedroza, el cual nos indicaba cada vez que se iba a iniciar un combate de lucha libre en el desaparecido coso de  la parroquia San Juan de Caracas, aquellos personajes que los domingos en la noche nos deleitaban por TV. En la EAM. fuimos muchos los castigados por violentar las horas de silencio, penetrando tipo comando, a el casino de la otrora Escuela de Aviación Militar, ¿Te acuerdas Plutarco Elías? solo para presenciar un combate de lucha libre, entre Basil Batha contra el Gran Jacobo, quien no recuerda la apuesta de estos dos gladiadores, quien fuera perdedor, se dejaría raspar el pelo con el ganador o la barba, cuando perdió el Gran Jacobo con Basil Batha, el Dragón Chino contra el Santo, el Tigrito en contra del Gorila y así transcurrían las noches de los domingos en aquellas ciudades, donde llegaba la señal de televisora venezolana, el Enmascarado del Plata contra el Doctor Nelson, El año de 1954, el enmascarado de plata fue el perdedor, paso el tiempo y este luchador, hizo su ingreso a la EAM, integrante de nuestra promoción, logro su grado de Sub Teniente en la especialidad de administración, parece ser que se olvido del juramento militar que había prestado al momento de su graduación, y se fue por el camino errado, perdiendo los cuatro años que tuvo de formación militar, su nombre Esteban Rodríguez (a) El luchador.
     Creo no equivocarme al decir que estos personajes señalados anteriormente fueron los representantes de la zona capital, nos instalaremos en el llano a hurgar que nos depara la zona, tuvimos un excelente  guitarrista serenatero, pequeño de tamaño, pero gigante en el dominio de la guitarra, envidia de los jilgueros, con un bagaje cultural folklórico como ninguno, de igual forma como dominaba la guitarra también vocalizaba excepcionalmente. Era otro de nuestros compañeros que no podía faltar en las presentaciones de los miércoles nocturnos, natural de Valle la Pascua, región llanera  de recios cantadores, su nombre Antonio María Gómez Gonzáles, (a) El picho, se retiro de Coronel y es Licenciado en Relaciones Industriales de la UC. Con nosotros hizo su ingreso otro jovencito de apellido Pino, era otro artista fiel exponente de las regiones planas conocidas como los llanos, tengo entendido tocaba muy bien el arpa y antes de ingresar a la  Escuela fue integrante de un conjunto musical llanero, se fue de baja en segundo año y como decimos le perdismo el rastro, creo que era de Zaraza o Valle la Pascua.
     El oriente no se puede quedar sin un representante, nos encontramos con otro compañero de nombre Juan Eleazar Chacin, un excelente intérprete de melodías con una sinfonía o armónica, la llego a tocar con gran destreza que amenizaba nuestras reuniones de grupos, cuando nos encontrábamos fastidiados en la escuela, se gradúo como Abogado y se retiro de Teniente Coronel.
     Del oriente del país, efectuamos  un viraje de 180°, y nos enrumbamos hacia la capital del Estado Carabobo, de la Parroquia Candelaria, hizo su ingreso un compañero, muy humano, amigo entre los amigos con cualidades envidiables, en más de una oportunidad, tuvo que pararse en la tarima improvisada del teatro bufo, de los miércoles, de las noches de la EAM. La razón entregar a los presentes dos o tres canciones que las interpretaba muy bien. Muchos de nosotros recordaremos que el Valenciano, para cerrar su participación, lo hacía con una muy criolla, muy llanera intitulada “Rosario” nos referimos a Oswaldo Mujica Jiménez, llegó a Coronel, fue piloto de Helicópteros, y cumplió misiones en los TO cuando la época negra de Venezuela en la década de los sesenta. Antes de morir nos deleito con su canción predilecta “Rosario” cumplíamos cincuenta años de haber hecho nuestro ingreso a la EAM.
     No nos podíamos quedar anclados en Valencia y seguimos nuestro rumbo hacia el occidente del país, nos saludaban los crepúsculos larenses, “ah mundo Barquisimeto” “na guará”, no te llevo na, un honor aterrizar en la capital de la música, miren a quien encontramos a el Maestro normalista Elías Rodríguez Álvarez, (a) eliita. Otro de los nuestros, que todavía a estas alturas de la vida, esta grabando sus CD. Para deleite de las generaciones presentes y futuras, estoy seguro que Eliita, recuerda aquellas noches en Barquisimeto cuando entregaba serenatas a media noche y tenia que salir corriendo por el acecho de la Seguridad Nacional, y luego las entregas románticas que hacia en el coso bufo de la EAM.
     Eliita, no conforme con sus actuaciones artísticas ante sus compañeros de promoción, y otros grupos, los viernes en la noche incursionaba junto con su pana Demetrio Jiménez, para ablandar el corazón de una damita, amor de los dos, cuyo nombre era Paulita…
     Seguimos en la búsqueda de mas valores que se insertaron en nuestra promoción, los cuales estábamos mas que orgullosos, y en ésta oportunidad nos dirigimos a las bellas tierras de Barinas, “linda Barinas, tierra llanera, caminos de palma y sol” hacemos una parada obligatoria, para hurgar la vida de un muy querido compañero y amigo, llegamos a Barinitas, una población del pie de monte andino, donde nació y se creo nuestro insigne artista plástico, locutor y con grandes dotes de periodista, con una mente muy despierta que de la nada afloraba un chiste o un comentario sano y jocoso, inspirado en lo que dice la canción del paisaje barines, creaciones que lo catapultaron a incursionar en algunas galería de arte en Barinas y Guanare, logrando muy buenos comentarios. Ya Graduado como oficial de la FAV. Continua incursionando cada día mas, y logra un renombre internacional, en galerías de arte, de la bella Italia, España y otras, aquí en Venezuela, recorrió el país para exponer sus creaciones plasmada en el lienzo, lo que me voy permitir anexar una reflexión con relación a nuestro “Paco” “Los integrantes de esta inigualable promoción, le admiramos sinceramente y nos sentimos orgullosos de que Paco de quien formo las bases de nuestras actividades culturales y periodísticas sea nuestro compañero y amigo de la Promoción Tte. Jesús Manuel Roa Moreno”, su nombre de pila Francisco Rafael Torres Alvarado, murió de mayor, su especialidad Navegante Bombardero, dejándonos un verdadero legado, del cual todos los Roas nos sentimos y estamos orgullosos.
     Muy reservado, no le gusta la publicidad, pero en ésta oportunidad, voy a ser un chismoso, al descubrir las cualidades y virtudes que adornan y adornado a nuestro próximo compañero y amigo apreciado, después de haber estado en estas tierras del centro del país viviendo por espacio de cincuenta y ocho años, todavía le queda ese acento de uyuyui, que caracteriza a los de los montes y sierras andinas, fue un excelente estudiante en bachillerato y lo demostró como cadete de la EAM, alcanzando la jerarquía de Alférez Auxiliar, posteriormente fue galardonado por países extranjeros, por haber sido el primero de nuestra promoción. Su virtud, algo sorpresivo para muchos que es un poeta lírico, y si no ha publicado los poemas es tal vez por la prudencia que lo caracterizan, nunca ha hecho alarde de esas dotes con que fue privilegiado por la madre naturaleza, su nombre, Alfonso Zambrano Pérez, se retiro de Coronel, extrañándonos, que no fue considerado para portar los soles de general de la Promoción Roa Moreno.
     La Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno año 1959, fue la que vino a solucionar la carencia de pilotos militares, que sufría la FAV, al inyectar un numero bastante numeroso, de ochenta pilotos en las diferentes especialidades, caza, transporte, helicópteros etc. Y así fue en las diferentes áreas administrativas de la fuerza Aérea de la época.
     Hay algo interesante en nuestra promoción, que estoy seguro muchos no se han dado cuenta y si se han dado cuenta es porque no les dan importancia. Aparte de todas esas virtudes que adornan a la Promoción Teniente Jesús Manuel Roa Moreno, para el año de 1955 el gobierno de turno era un régimen dictatorial, de corte fascistoide y el año de 1959, cuando nos graduábamos como oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana, era la primera promoción de la era que se iniciaba en democracia, quiero aclarar que el año de 1958, el Presidente encargado era el Vice Almirante Wolfgang Larrazábal, y su posición como presidente era transitoria mientras se elegía el nuevo gobierno.
     Y ya para dar el puntillazo final, la Promoción de aviadores Teniente Jesús Manuel Roa Moreno del año 1959, hoy a los noventa y tres años de vida de la Fuerza Aérea, ha sido la mas numerosa de todas las promociones egresadas de la Escuela de Aviación Militar de Venezuela, lo cual me permite aseverar que pasaran muchas aguas debajo de los puentes, para que otra promoción nos iguale cualitativamente y cuantitativamente, el 8 de julio de 1959, recibíamos el sable como símbolo de mando, 113 oficiales, desgraciadamente no fuimos los 116 que teníamos programados, por la partida de tres compañeros ya de alfereces, el primero Alférez Néstor Segundo Covarrubias Duran. Pereció en un avión T-6 al momento del aterrizaje en la tarde del 11 de septiembre de 1958, ese día cumplía 21 años. El segundo compañero que partió, fue el Alférez Ibsen Armando Briceño Briceño, no murió, manteniendo los controles de un avión, como el lo hubiera deseado, sino por una emboscada de la Dama de la Guadaña, armada con una enfermedad que le arrebató la vida en pocos días, un día de diciembre de 1958. Ya, en los albores de la promoción, a solo 8 días para alzarnos con las estrellas de Sub teniente, recibíamos otro zarpazo con la infausta partida de nuestro “coquimingo”, Alférez Juan José Inojosa Lamas, pereció en un accidente de transito cuando iba rumbo a su tierra natal en Puerto Cabello, el 28 de junio de 1959. Esa fue la cuota que cancelamos a la Dama de la guadaña por los cuatro años que permanecimos en nuestra querida Escuela de aviación Militar.
     Espero que todos aquellos que lean el presente escrito, me hagan llegar sus comentarios, negativos o positivos, si tengo o no razón en decir y mantener que nuestra promoción es la inigualable, de la Fuerza Aérea Venezolana, desde el año 1920 hasta el presente día, con cuatro años de formación, sin que ninguna otra se hubiera fusionado a la nuestra como ha sucedido en otras oportunidades, y como dicen en los pueblos, para mi ustedes tendrán la razón, pero de todas formas van presos…LA FORTUNA AYUDA A LOS A AUDACES…